El alcalde de Miami Lakes, Manny Cid, expresó su preocupación a su homólogo de Miami-Dade, Carlos Giménez, y al presidente de la Comisión condal, Esteban Bovo, por el impacto vial que generará la construcción del American Dream Miami, que se proyecta será el megacentro comercial más grande del país, informó el Nuevo Herald.

En una carta enviada la semana pasada, Cid le pide a Giménez que el 100 % de los costos del impacto por el desarrollo del megacentro comercial se mantengan en Miami-Dade. Incluso le presentó a Giménez una lista de 60 obras locales que deberían ser financiadas con los aportes obtenidos por el desarrollo del American Dream Miami.

“Lo que está muy claro es que el Condado de Miami-Dade recibirá millones de dólares en honorarios por impacto y millones de dólares una vez que se abra el centro comercial”, le dijo Cid en la misiva a Giménez, de la cual el Nuevo Herald obtuvo una copia.

“Mi solicitud es que el 100 % de todos los costos de impacto se mantengan en el condado de Miami-Dade, tanto en las áreas incorporadas como no incorporadas, para aliviar el impacto en nuestros caminos y servicios públicos”, añadió.

El miércoles, Bovo expresó su comprensión sobre las preocupaciones mostradas por Cid en cuanto a la inversión local de los recursos que genere el proyecto, y del desarrollo de un plan de transporte adecuado.


“Manny [Cid] habla fundamentalmente de dos cosas: que se invierta en esa zona, cosa que comparto. Los impuestos deben ser invertidos en esa zona”, dijo Bovo a el Nuevo Herald. “Y en cuanto a asegurarnos de que haya un plan de transporte adecuado, comparto la misma idea. Los dueños del centro comercial deben demostrar al condado que habrá un plan adecuado de transporte”.

Cid agregó que para ayudar a lidiar con el impacto diario del tráfico local, Miami Lakes debería recibir un porcentaje de todos los ingresos para financiar iniciativas de transporte estratégico “que esperanzadamente aliviarán el impacto del centro comercial para Miami-Lakes”.

Se estima que el costo de construcción ascendería a casi $4,000 millones y emplearía a unas 25,000 personas una vez que abra, más que suficiente para que tenga la nómina más grande del sector privado en Miami-Dade.

Se contempla que el American Dream Miami emergería como una atracción turística capaz de acoger a unos 30 millones de visitantes el año.