Pesquisa de droga en aeropuerto cubano (Imagen tomada de Radio Cadena Agramonte)

La estatal Prensa Latina dio a conocer que al menos noventa personas fueron detenidas en aeropuertos de Cuba a lo largo del pasado año, por intentar introducir drogas a la Isla, informa Diario de Cuba.

Según la prensa oficialista 54 de las personas que intentaron ingresar drogas al país eran cubanos, mientras 36 extranjeros estuvieron vinculados a operaciones orientadas fundamentalmente a comercializar los estupefacientes dentro de Cuba.


El reporte no precisa qué consecuencias penales enfrentaron los detenidos, en su mayoría en el Aeropuerto Internacional José Martí.

En lo que va de año la Aduana ha informado de otros intentos de introducir droga a Cuba, recientemente un viajero fue interceptado en el Aeropuerto de La Habana, con 36 cápsulas de cocaína líquida en el interior de su cuerpo.

Prensa Latina achacó el incidente al desarrollo del turismo, «y a la diversificación de las relaciones comerciales que ponen a Cuba como punto de entrada o de tránsito de sustancias prohibidas».

Normalmente aunque el régimen reconoce que la droga entra a la Isla, suele minimizar «la existencia de una demanda y un mercado interno», acota Diario de Cuba.


Nelsón Cordovés, jefe de la Aduana General de la República (AGR) de Cuba, dijo en una conferencia de prensa, que su equipo de trabajo está listo «para combatir cualquier tipo de contrabando y el tráfico de estupefacientes».

El funcionario aclaró además que la tolerancia cero de las autoridades cubanas para con las drogas debe tomarse muy en serio, por parte de quienes trafican porque «es real».

En 2018 las autoridades decomisaron más de 2.438 kilogramos de sustancias psicotrópicas, «la mayoría marihuana procedente de recalos provocados por operaciones internacionales de narcotráfico».

Una cifra que representa la cantidad mínima de droga que se ha ocupado en los últimos tres años, según el Ministerio del Interior (MININT), pero pese a la reducción en la cantidad incautada, esto no se traduce en una disminución de los peligros regionales o desafíos internos.