Luego de un incremento en los vuelos a la isla de Cuba, a tan sólo unos meses después de que la Administración Obama autorizara los viajes a Cuba, tres aerolíneas han reducido considerablemente su servicio a la isla.

A pesar de haber defendido y luchado por el derecho a volar libremente a Cuba después de medio siglo de prohibiciones, todo parece indicar que las aerolineas de Estados Unidos no están del todo satisfechas con los resultados de este cambio. Se entiende que las demandas reales de estos vuelos no han cumplido con las expectativas que se habrían trazado al inicio de esta estrategia, por lo que pudiera ser que a esta alternativa se unan otras aerolineas en el futuro cercano.

Partiendo de que la demanda no ha respondido ni de cerca a las expectativas, se puede deducir de ahí que el supuesto éxito económico anunciado resultó ser solo una especulación y nada más, según reporta Business Traveller.

American Airlines, Silver Airlines y, más recientemente, Jet Blue, han anunciado ya drásticas reducciones de su servicio a Cuba. Aunque hasta el momento ninguna ruta ha sido ciertamente eliminada, la aerolinea Jet Blue anunció ya, que comenzará a usar aviones más pequeños en vuelos diarios entre Fort Lauderdale y La Habana, Santa Clara, Camagüey y Holguín, así como vuelos desde Orlando y el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York a La Habana.


En noviembre de 2016, American Airlines redujo su servicio de Miami a Holguín, Santa Clara y Varadero de dos vuelos diarios a uno solo, y en diciembre Silver Airways redujo sus frecuencias de vuelo de Fort Lauderdale a Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Manzanillo, Varadero y Santiago.