Escasez en Cuba

La popular actriz cubana Laura de la Uz, quien mantiene su residencia en Cuba, aunque se ha radicado en España, ha dado a conocer en sus redes sociales la impresión que se ha llevado de su viaje a la Isla, y de la vida que se está viviendo en su tierra natal, en medio de una devastadora crisis económica y bajo el azote de la pandemia de Covid-19.


De la Uz se sincera sobre la falta de alimentos en Cuba, y la pésima calidad de los que se encuentran.

«Hay escasez de comida, mucha escasez, pero descubro gente linda y emprendedora haciendo maravillas de la nada», afirma.

La artista también relató que un amigo le llevó un cake para celebrar el esperado reencuentro, después de un largo período sin verla, y admite que aunque el dulce no era el mejor, lo importante son los detalles y el cariño de las personas.

A continuación Cuba en Miami reproduce de manera íntegra el texto publicado por Laura de la Uz:

Vengo de regreso en el avión con una perreta interna. La niña que me habita ha estado tirada en el piso de la casa, perretúa perretúa.


Se arrastra por la casa sacando las maletas, se aguanta del marco de la puerta para que no se la lleven, se tira en el piso del aeropuerto de Sevilla y da gritos de “no quiero, no quiero!”


Aterriza el avión en Madrid y aumenta la perreta al saber que pese a la nevada y el retraso de los vuelos, nos dará tiempo y alcanzaremos el avión hacia La Habana.


A pesar de que la niña que me habita se resiste y todo a correr por el aeropuerto, llega a la puerta de embarque a tiempo. No le quedan esperanzas a la niña que me habita, ni siquiera podrá retrasar el viaje al menos por un día.


Finalmente se monta en el segundo avión fajá con todo el mundo. Llora llora y cuando no llora, se pone música que la haga llorar más. Llega a La Habana, cara de tranca fajá, más fajá que nunca, el aeropuerto de La Habana la desespera.


Finalmente llega a su casa y aunque está bajo perreta, se encuentra que hay tantas cosas esperándola. La casa vacía, pidiendo amor a gritos, el amigo que le dice: “Qué rico, te tengo cerca!” Y me trae un cake para celebrar el Día del teatro cubano, un cake malísimo que nos comemos con cariño porque lo que importa no es el sabor ni la calidad del dulce, si no la calidad del amor. Hay escasez de comida, mucha escasez, pero descubro gente linda y emprendedora haciendo maravillas de la nada.

Me encuentro con la nutella cubana y celebro que gracias a eso tengo chocolate y celebro el ingenio y el arte del cubano y de los no cubano que han venido a aplatanarse en esta isla y aportan y sufren como nosotros. Celebro el emprendimiento cubano, que en medio de todo esto es una luz, una esperanza, un orgullo grande y bueno por mi gente…y la niña que me habita se tranquiliza, se calla, respira finalmente…en el MAR!🐠