Rebbeca, una actriz principiante, de pie en frente del espejo de la sala del apartamento de su director en Miami Beach. Osvaldo Strongoli estaba detrás de ella, sus ojos mirando su reflejo. “Quítate la blusa”, le ordenó.

Ella dudó: Strongoli ya la había hecho sentir incómoda usando una breve escena en la que la besaba, dijo ella. Pero el tenía mucha experiencia en teatro. Ella no tenía casi ninguna, así todo Strongoli la contrató como la protagonista de su obra en Microteatro Miami. Él le había dicho que este ejercicio la ayudaría en su vida como actriz. Ella no quería que él pensara que no haría lo que fuera necesario para la obra. Ella se quitó la blusa. Después él le dijo que se quitara su sostén.

Tres días después del ejercicio Rebecca fue despedida. Ella reportó el incidente en el Centro Cultural Español (CCEMiami), el cual confirma que inmediatamente inició una investigación.

Strongoli le dijo al NewTimes que no quería hablar sobre el incidente. Un abogado amigo de él fue autorizado a hablar en su lugar, el cual afirma que Rebbeca no fue forzada a hacer el ejercicio, y lo llamó un ejercicio “estándar”.


En su defensa el director ha enviado un video donde se puede ver a otros actores realizando el mismo ejercicio, pero ninguno se había quitado la ropa interior y la habitación estaba llena de personas.

Rebbeca tiene 30 años y es natural de Los Angeles. Se graduó en la Universidad de Miami y estuvo 10 años trabajando en La Florida de 9 a 5 hasta que el año pasado decidió ir tras su sueño de ser actriz.

El concepto de Mircroteatro fue originado en España y en 2012 traído a Miami, es un espacio donde escritores locales tiene la oportunidad de mostrar su trabajo en espacios íntimos.

Strongoli ha trabajo durante tres décadas como actor en telenovelas de Telemundo como Silvana sin Lana, además ha escrito varias obras para Microteatro. El año pasado Rebbeca vio una de sus obras y al terminar la función se le acercó para hablarle de su interés por la actuación. Strongoli le dijo que precisamente en ese momento el estaba buscando una actriz femenina. Él le propuso practicar en su apartamento y Rebecca estuvo de acuerdo, pero pronto la situación se volvió rara. El director la besaría más de lo que pedía el guión y lo haría de nuevo cuando se fuera.

En un mensaje que Rebecca mostró a New Times, Strongoli le dijo que quería invitarla a una ceremonia de premiación, pero le preocupaba que estuviera «demasiado involucrado con ella personalmente».

«Tenemos diferentes sentimientos el uno para el otro», añadió. Ella respondió que sería un honor unirse a él y que sus sentimientos por él eran «admiración, respeto, gratitud y mucho aprecio como talentoso, buen actor, artista, director y escritor». El día de la ceremonia, dice ella, se salvó, alegando intoxicación alimentaria. En realidad, refirió, se sentía incómoda al ir.

Blanco, el abogado de Strongoli, dice que Rebecca dio su pleno consentimiento. «Hubo muchos ejercicios, no hubo solo un ejercicio», dice. «Ella era muy mala, ¿sabes? Y ella podría haber dicho que no … Sólo se convirtió en un problema después de que ella fue reemplazada.»

En cuanto a las acusaciones de que Strongoli la besó de manera inapropiada, el abogado dice: «Ella le permitió hacerle esto … ¿No podía decir que no?, ¿es tan frágil?»

La primera actuación de Rebecca en la obra llegó tres días después del ejercicio. Ella dice que en el ínterin, ella trató de actuar más fríamente hacia Strongoli y se negó a ensayar en su apartamento. Después del espectáculo, dice, Strongoli le dijo que lo hizo bien y le pidió que llevara un par de zapatos de color diferente la próxima vez.

Pero al día siguiente, le dijo que «no estaba consiguiendo lo que quería» fuera de la obra y la despidió.

El Centro Cultural Español en Miami (CCEMiami) desarrolló una investigación al enterarse del incidente privado que ocurriera fuera de los marcos de las instalaciones de Microteatro. La investigación consistió en entrevistar a las partes involucradas y otros actores relacionados con la obra. Desafortunadamente, refirieron que la falta de testigos hizo imposible corroborar las diferentes versiones.

En cuanto a la acusación Rebecca ha declarado: «Simplemente no quiero que le suceda a otras chicas, niñas más jóvenes, niñas que realmente necesitan el dinero. Y no creo que la gente debería ser castigada porque son mujeres y trabajan en las artes».