Abel Prieto y jóvenes en el MINCULT

El ex ministro de Cultura Abel Prieto dice que los jóvenes artistas e intelectuales que se congregaron el pasado jueves 27 de noviembre ante el Ministerio (MINCULT) para el que trabajó, fueron víctimas de una operación de las redes sociales que les anuló la capacidad de juicio, informa Diario de Cuba citando reporte original del periódico Granma.


Prieto además puso en duda que los miembros del Movimiento San Isidro sean artistas, y los tachó de «marginales».

«Ahora (…) presentan un supuesto ‘movimiento’ (San Isidro), un supuesto rapero procesado por desacato y una supuesta huelga de hambre de una decena de supuestos ‘artistas jóvenes’. Los respaldó una fuerte campaña en la prensa extranjera, en los medios digitales pagados para la subversión y en las redes sociales. Contaron con el apoyo inmediato de Pompeo, Marco Rubio, Almagro y otros personajes», indicó el presidente de Casa de las Américas.

De acuerdo al ex titular, «a través de las redes sociales se gestó un clima enrarecido, con una intensa carga emocional, para suscitar expresiones de adhesión y apoyo moral» calificando el hecho como de «hipotética injusticia».

El también escritor y cuentista dijo que «como ha sido estudiado por muchos analistas, apelar a las emociones en las redes envuelve a la gente en comunidades sentimentales transitorias, y paraliza la capacidad para razonar, juzgar y verificar dónde están los límites entre la realidad y la ficción».


«Muchos (la mayoría) de los que se congregaron el 27 de noviembre ante las puertas del Ministerio de Cultura estaban influidos por la atmósfera creada en las redes», agregó.

Para Prieto «pocos conocían lo acontecido efectivamente en San Isidro y a sus protagonistas. Quizá algunos habían tenido una u otra mala experiencia y se sentían dolidos. Creo que querían honestamente dialogar con la institución».

«Otros (una minoría) participaban con total conciencia en un plan contra la Revolución. Usaron las redes sociales para amplificar lo que allí sucedía y lo divulgaron de manera adulterada», afirmó el funcionario.

Prieto también negó que las autoridades reprimieran ese día, y echó mano de las viejas estrategias culpando a EEUU de lo acontecido:

«Sabían que estaban contribuyendo a justificar con mentiras las políticas de Trump contra su país. Solo les interesaba el ‘diálogo’ para convertirlo en noticia, en show, y anotárselo como una victoria. Algunos necesitaban justificar el dinero que reciben», sentenció.

Además aseguró «…es necesario separar claramente la historieta de los marginales de San Isidro y lo sucedido en el Ministerio de Cultura. En el segundo caso, hay valiosos jóvenes que deben ser atendidos».

A juicio del ex ministro «la política cultural de la Revolución ha abierto un espacio amplio y desprejuiciado para que los creadores puedan hacer su obra en total libertad».

«Todo creador que se acerque a las instituciones con objetivos legítimos encontrará interlocutores dispuestos a escucharlo y a apoyarlo», sin embargo aclaró que «no hay diálogo posible» con los que el Gobierno llama «farsantes», casi parafraseando la manoseada frase de «Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada», tomada del discurso pronunciado por el fallecido dictador Fidel Castro, tras varias reuniones con intelectuales cubanos en junio de 1961.