Anna Bensi y su madre reciben dos años de limitación de libertad en Cuba en un juicio que consideran injusto

Ana Bensi y su madre. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Anna Bensi y su madre, Caridad Silvente, fueron declaradas culpables y sancionadas con dos años de limitación de libertad, según informó el periodista Mario J. Pentón en un video publicado en Facebook. La publicación recoge las primeras declaraciones de la joven después del juicio y señala que denunció un proceso injusto, en el que sostiene que ambas solo ejercieron su derecho a expresarse.

El fallo anunciado este jueves 1 de octubre añade un nuevo capítulo al caso de la creadora de contenido cubana, procesada junto a su madre después de divulgar una grabación de un funcionario que acudió a su vivienda.


Una grabación que terminó en los tribunales

El proceso comenzó tras la visita de un agente del Ministerio del Interior para entregar una citación de la Seguridad del Estado. Madre e hija grabaron el encuentro y lo difundieron en redes sociales, una decisión que Bensi ha defendido como una medida de protección.

La acusación se centró en presuntos actos contra la intimidad personal y familiar. El expediente fue archivado inicialmente y volvió a activarse después de que el funcionario presentara una querella. Antes del juicio, el abogado del querellante había solicitado dos años de limitación de libertad para cada una.

La sanción comunicada por Pentón coincide con esa petición. Sin embargo, la publicación consultada no incluye el texto de la sentencia ni detalla las obligaciones concretas que el tribunal habría establecido.

Bensi denuncia que el juicio fue injusto

Según la descripción del reel, Anna Bensi rechazó el resultado del proceso y defendió que ella y su madre ejercieron su derecho a expresarse. Su posición mantiene la línea de sus declaraciones anteriores: la joven había asegurado que volvería a documentar lo ocurrido incluso conociendo las consecuencias. También había explicado que el agente pretendía que ambas publicaran un video de disculpa y retractación. Esa exigencia previa no permite afirmar que el tribunal la haya incorporado al fallo.

El caso coloca bajo escrutinio el uso de una denuncia por intimidad contra dos ciudadanas que grabaron la actuación de un funcionario. La discusión sobre los derechos individuales del agente convive con una cuestión central: las garantías de quienes documentan intervenciones de las autoridades y denuncian presiones del aparato estatal.


Qué falta por conocer sobre la condena

La información publicada habla de limitación de libertad. Para explicar su alcance en este caso es necesario conocer la resolución judicial, las condiciones impuestas y las posibilidades de impugnación. No corresponde presentar la sanción anunciada como dos años de encarcelamiento.

También queda pendiente confirmar si el fallo modifica las restricciones que madre e hija tenían antes del juicio. Los reportes previos señalaban que estaban sometidas a reclusión domiciliaria y tenían prohibido abandonar Cuba.

Por ahora, el resultado comunicado mantiene el caso en el centro del debate sobre la libertad de expresión en Cuba: una grabación realizada como protección frente a una visita oficial terminó convirtiéndose en el fundamento de un proceso penal contra madre e hija.


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