
El Biltmore Hotel no es solamente uno de los edificios más reconocibles de Coral Gables. Detrás de su inconfundible torre color coral se conserva un siglo de historias relacionadas con celebridades, presidentes, fiestas clandestinas, mafiosos, soldados heridos y supuestas apariciones que todavía alimentan la curiosidad de residentes y visitantes.
Inaugurado en enero de 1926, el establecimiento sobrevivió al gran huracán que golpeó Miami ese mismo año, funcionó como hospital militar durante la Segunda Guerra Mundial, permaneció abandonado durante décadas y finalmente recuperó el esplendor que lo convirtió en uno de los símbolos arquitectónicos del sur de Florida.
Parte de ese pasado está ampliamente documentado. Otros episodios, especialmente los relacionados con Al Capone, los zorros de Coral Gables y los fantasmas del hotel, pertenecen a las leyendas transmitidas durante generaciones.
La ambiciosa obra que transformó Coral Gables
El Biltmore fue concebido como una de las piezas centrales del proyecto urbanístico de George Merrick, fundador de Coral Gables. Merrick se asoció con el empresario hotelero John McEntee Bowman para levantar un establecimiento que funcionara como centro de lujo, deportes, moda y vida social.
El proyecto costó aproximadamente 10 millones de dólares de la época y fue completado en menos de 14 meses. Su torre, inspirada en la Giralda de Sevilla, se elevó sobre una ciudad que todavía se encontraba en plena expansión.
Cuando abrió sus puertas, el hotel ofrecía bailes de gala, desfiles de moda, torneos de golf y espectáculos acuáticos. Su piscina, de aproximadamente 23,000 pies cuadrados, era anunciada entonces como la más grande del mundo.
Durante sus primeros años, el Biltmore recibió a miembros de la aristocracia europea, empresarios, políticos y estrellas de Hollywood. Bing Crosby, Judy Garland, Ginger Rogers y Franklin D. Roosevelt figuran entre las personalidades vinculadas con el establecimiento.
El hotel se convirtió rápidamente en uno de los principales destinos de aquella “Riviera estadounidense” que comenzaba a desarrollarse en el sur de Florida. Su historia oficial lo describe como la joya de la “Ciudad Bella” imaginada por Merrick.
El huracán de 1926 puso a prueba al nuevo hotel
Solo unos meses después de su inauguración, el Biltmore enfrentó el devastador huracán de Miami de 1926, uno de los desastres naturales que marcaron el final del auge inmobiliario de Florida.
La tormenta causó graves daños en toda la región y golpeó la economía local, pero el hotel logró sobrevivir. Su imponente estructura permaneció en pie y el edificio llegó a ser utilizado como refugio durante la emergencia.
La crisis posterior afectó profundamente el desarrollo de Coral Gables y provocó dificultades financieras para numerosos inversionistas y propietarios. A pesar de ese escenario, el Biltmore continuó funcionando y mantuvo su posición como uno de los centros sociales más importantes de Miami.
El secreto del piso 13 y la supuesta suite de Al Capone
Una de las historias más conocidas del hotel se concentra en el piso 13, donde se encuentra la actual Everglades Suite, también llamada informalmente la “suite de Al Capone”.
De acuerdo con la tradición oral, durante la Ley Seca esa zona del edificio albergó un casino clandestino y un speakeasy, como se conocía a los establecimientos que vendían bebidas alcohólicas ilegalmente.
La ubicación resultaba ideal para mantener la discreción. La suite se encontraba en una zona elevada de la torre, ofrecía una vista privilegiada de los alrededores y disponía de una escalera privada que supuestamente permitía entrar o salir sin atravesar las áreas principales.
Sin embargo, la relación directa de Al Capone con el lugar nunca ha sido demostrada. No existe un registro escrito que confirme que el famoso mafioso de Chicago se hospedara en el Biltmore o dirigiera personalmente las operaciones clandestinas atribuidas a la habitación. El propio hotel ha adoptado parte de esa tradición, pero la historia de Capone debe entenderse como una leyenda y no como un hecho confirmado.
El asesinato que alimentó las historias de fantasmas
Lo que sí está documentado es un episodio violento ocurrido en marzo de 1929. Durante una fiesta celebrada en el piso 13, el mafioso Thomas “Fatty” Walsh murió baleado después de una aparente disputa relacionada con dinero y juegos de azar. El crimen se convirtió en uno de los capítulos más oscuros de la historia del Biltmore y dio origen a numerosos relatos paranormales.
Dentro de la Everglades Suite todavía se muestra una marca que, según la tradición del hotel, fue producida por la bala que mató a Walsh. Con el paso del tiempo, algunos huéspedes afirmaron haber escuchado pasos en habitaciones vacías o visto la figura de un hombre vestido con ropa de la década de 1920.
También se han reportado puertas que se abren sin explicación, luces que se encienden solas y ascensores que se detienen inesperadamente en el piso 13. Ninguno de estos fenómenos ha sido demostrado. Aun así, las historias convirtieron al Biltmore en uno de los hoteles supuestamente embrujados más famosos de Florida.
La verdadera historia de los zorros de Coral Gables
Otro relato curioso relacionado con el hotel nació de las cacerías de zorros organizadas durante la década de 1920. No se trataba de “cacerías de gatos”, como aparece en algunas transcripciones incorrectas, sino de eventos a caballo que intentaban reproducir las tradiciones de los clubes de campo europeos.
Según la historia local, algunos zorros fueron importados para esas actividades y posteriormente escaparon, posiblemente durante el periodo de crisis que siguió al huracán de 1926 y al colapso del mercado inmobiliario.
La tradición asegura que aquellos animales se reprodujeron con poblaciones de zorros presentes en Norteamérica y que sus descendientes serían los ejemplares observados ocasionalmente en Coral Gables.
No existe evidencia suficiente para afirmar que esos cruces crearon una especie diferente. Los zorros europeos y los zorros rojos norteamericanos pertenecen a la misma especie, aunque pueden proceder de poblaciones o subespecies distintas.
Por esa razón, la supuesta conexión entre las antiguas cacerías del Biltmore y los zorros actuales debe considerarse una historia local, no una conclusión científica confirmada.
El hotel se convirtió en hospital durante la guerra
El capítulo más dramático y mejor documentado comenzó en 1942, cuando Estados Unidos ya participaba en la Segunda Guerra Mundial. El gobierno federal tomó la propiedad y convirtió el hotel en un hospital de las Fuerzas Aéreas del Ejército. Las lujosas habitaciones que anteriormente habían recibido a celebridades fueron transformadas en áreas para atender a militares heridos y enfermos.
El establecimiento pasó a ser conocido como Pratt General Hospital. Sus amplios salones, habitaciones y espacios comunes fueron adaptados a las necesidades médicas de las Fuerzas Armadas.
Después de la guerra, el edificio continuó funcionando como hospital de la Administración de Veteranos. También estuvo vinculado con los primeros años de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami.
La etapa hospitalaria se prolongó hasta 1968. Aunque algunas personas murieron mientras recibían atención, no existen cifras públicas que respalden la afirmación de que “miles de soldados fallecieron dentro del hotel”. La asociación entre esas muertes y las supuestas apariciones pertenece a los relatos paranormales que surgieron posteriormente.
Los años de abandono reforzaron la leyenda
Cuando el hospital cerró, el Biltmore quedó desocupado y comenzó un prolongado periodo de deterioro. Sus grandes salones vacíos, pasillos oscuros, ventanas dañadas y habitaciones abandonadas crearon el escenario perfecto para que crecieran los rumores. Jóvenes de Coral Gables entraban clandestinamente al edificio y lo recorrían con linternas.
Aquellas visitas ayudaron a multiplicar las historias sobre voces, sombras y apariciones de soldados. El asesinato de Thomas Walsh, la etapa como hospital y el abandono terminaron mezclándose en una sola leyenda.
La ciudad de Coral Gables recibió la propiedad en 1973. Una década después comenzó una restauración multimillonaria que permitió devolverle al edificio parte de su aspecto original.
El Biltmore reabrió como hotel en 1987. Posteriormente atravesó otro cierre temporal y nuevas renovaciones hasta consolidarse nuevamente como destino de lujo.
Un siglo de historia en el corazón de Miami
Cien años después de su inauguración, el Biltmore continúa dominando el paisaje de Coral Gables. Su arquitectura mediterránea, su histórica piscina, el campo de golf y la famosa torre lo mantienen entre los lugares más reconocibles del sur de Florida.
El establecimiento ha sobrevivido huracanes, crisis económicas, una guerra mundial, décadas de abandono y costosas restauraciones. También ha recibido a presidentes, artistas, deportistas y otras personalidades destacadas.
Las historias de Al Capone y los fantasmas continúan atrayendo curiosos, pero el pasado documentado del edificio ya resulta extraordinario por sí solo. Pocos hoteles pueden afirmar que fueron escenario de grandes fiestas, refugio durante un huracán, hospital militar y nuevamente destino de lujo. El Biltmore es una cápsula del tiempo que resume buena parte de la transformación experimentada por Miami durante los últimos cien años.





