
El secretario del Tesoro comparó la prolongada supervivencia del régimen cubano con Venezuela mientras anunciaba medidas económicas sin precedentes contra Irán.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a recurrir a Cuba como referencia para defender la estrategia de máxima presión económica impulsada por la administración de Donald Trump contra gobiernos adversarios.
Durante una entrevista concedida al programa “Rob Schmitt Tonight”, de Newsmax, Bessent mencionó la permanencia del régimen cubano durante décadas bajo sanciones estadounidenses al responder a quienes cuestionan cuánto tiempo puede resistir un gobierno sometido a un fuerte aislamiento financiero.
“La gente dice: ‘Bueno, Cuba duró mucho tiempo. Venezuela duró mucho tiempo’. Venezuela se derrumbó inmediatamente cuando pusimos el bloqueo”, declaró el funcionario.
Aunque sus palabras estuvieron dirigidas principalmente a explicar las próximas medidas contra Irán, la referencia volvió a colocar a Cuba dentro del discurso de presión económica de Washington.
Bessent reconoce la prolongada resistencia del régimen cubano
La declaración supone un reconocimiento de que el gobierno de La Habana ha conseguido mantenerse durante décadas pese a las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos.
Bessent utilizó esa comparación para argumentar que el plan contra Teherán tendrá una intensidad diferente, al combinar sanciones financieras con restricciones físicas al comercio marítimo.
El secretario anunció que Washington prepara para la próxima semana medidas “como nunca se han visto en la historia del aislamiento económico de un país”.
Según explicó, la estrategia estará acompañada por la continuidad del bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, destinado a impedir el movimiento de mercancías por los puertos iraníes. El anuncio de las nuevas medidas fue confirmado también por Reuters.
Bessent describió esa combinación como un “golpe de dos tiempos”: aislamiento financiero por un lado y presión sobre el comercio marítimo por el otro.
Cuba también apareció como ejemplo del fracaso del socialismo
La isla ya había sido mencionada al comienzo de la entrevista, cuando el presentador preguntó a Bessent por el avance de posiciones socialistas dentro del Partido Demócrata.
“Muéstrame dónde ha funcionado alguna vez, ya sea la Unión Soviética, Cuba o Venezuela. Con estas políticas, siempre terminas con menos”, respondió.
El mensaje fue difundido posteriormente por el propio secretario y aparece recogido en la página oficial del Departamento del Tesoro, lo que muestra la importancia que la administración concede a esa parte de sus declaraciones.
Las dos menciones ocurrieron en contextos diferentes: una como crítica ideológica al socialismo y otra como comparación sobre la capacidad de determinados gobiernos para sobrevivir durante años bajo sanciones.
Cuba se convierte en una referencia recurrente para Bessent
No es la primera vez que el secretario del Tesoro habla públicamente sobre la situación cubana.
En marzo de 2026, Bessent pronosticó un posible “cambio de régimen a cámara lenta” en la isla, vinculando el futuro del gobierno cubano con el nuevo escenario político de Venezuela.
Dos meses después sostuvo que las sanciones contra La Habana podían “subir o bajar” dependiendo de las acciones del régimen, una estrategia que describió como una combinación de presión y posibles incentivos.
A finales de julio volvió a endurecer el tono al colocar a La Habana junto a Moscú y Caracas dentro de lo que calificó como un “paisaje infernal de privación”, en referencia a las consecuencias económicas de esos modelos políticos.
Las nuevas palabras confirman que Cuba continúa ocupando un lugar relevante dentro del discurso de Bessent sobre sanciones, aislamiento financiero y cambio político.
Washington mantiene la presión sobre La Habana
Las declaraciones se producen en medio de un endurecimiento de la política de la administración Trump hacia el régimen cubano durante 2026.
Washington ha dirigido medidas contra entidades estatales, empresas vinculadas al sector energético y estructuras económicas que, según las autoridades estadounidenses, proporcionan ingresos al aparato gubernamental y militar de la isla.
La estrategia busca reducir las fuentes de financiamiento del régimen sin anunciar, al menos públicamente, una intervención militar directa.
Sin embargo, Bessent no presentó durante esta entrevista nuevas sanciones específicas contra Cuba. La isla fue utilizada como punto de comparación mientras el funcionario defendía el cerco diseñado contra Irán.
Esa diferencia resulta importante: las declaraciones reflejan la posición política de la administración frente a La Habana, pero no constituyen por sí solas el anuncio de una nueva medida contra el gobierno cubano.
La crisis cubana continúa profundizándose
Mientras aumenta la presión exterior, Cuba atraviesa una prolongada crisis caracterizada por apagones, escasez de alimentos y medicamentos, deterioro de los servicios públicos y una contracción económica que ha impulsado una salida masiva de ciudadanos.
El gobierno cubano culpa principalmente a las sanciones estadounidenses, mientras sus críticos atribuyen la situación al modelo centralizado, la falta de reformas estructurales y el control estatal sobre los principales sectores productivos.
Incluso Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que la llamada “resistencia creativa” no resulta suficiente para superar los problemas que enfrenta el país.
Las nuevas declaraciones de Bessent vuelven a situar a Cuba y Venezuela como ejemplos centrales dentro de la narrativa de la administración Trump: gobiernos que han logrado resistir años de presión, pero que Washington considera cada vez más vulnerables ante un cerco económico más intenso.





