Deportados a África: Burundi acepta recibir migrantes, pero mantiene en reserva los detalles

Deportados a Burundi. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Burundi anunció que recibirá a migrantes de otras nacionalidades deportados desde Estados Unidos, con una condición: no aceptará personas acusadas de delitos ni vinculadas al terrorismo. La decisión incorpora al país africano a los acuerdos de deportación a terceros países impulsados por la administración de Donald Trump.

El anuncio se conoció el martes 29 de septiembre, pero dejó pendientes aspectos esenciales: cuántas personas serán recibidas, cuándo llegarán y cuáles son las condiciones económicas del acuerdo.


La condición impuesta por Burundi

Nancy Ninette Mutoni, portavoz del presidente Évariste Ndayishimiye, explicó que la recepción excluirá a personas con acusaciones criminales o vínculos con el terrorismo. La formulación anunciada se refiere a acusaciones, no únicamente a condenas.

Las autoridades indicaron que preparan alojamiento, alimentación e integración en las comunidades locales. Sin embargo, no divulgaron los términos completos del convenio. Según Reuters, el Departamento de Estado estadounidense no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios y el Ministerio de Exteriores de Burundi señaló que los detalles todavía no estaban disponibles.

Más de 25.000 personas enviadas a terceros países

El anuncio ocurre mientras se amplía una política que permite trasladar a personas a países de los que no son ciudadanas y con los que pueden carecer de vínculos personales.

Según Third Country Deportation Watch, el monitoreo de Human Rights First y Refugees International, Estados Unidos ha establecido acuerdos o arreglos con al menos 35 países. A comienzos de septiembre de 2026, más de 25.000 personas habían sido enviadas a por lo menos 29 destinos. Estas cifras corresponden al conjunto del programa, no al acuerdo con Burundi.

México concentra la gran mayoría de los traslados: aproximadamente 20.000 hasta agosto de 2026. Entre los destinos africanos utilizados figuran Sudán del Sur, Uganda, Liberia y Guinea Ecuatorial.


Una política bajo disputa judicial

El 29 de septiembre, la Corte Suprema permitió temporalmente que la administración reanudara las deportaciones rápidas a terceros países, al suspender requisitos impuestos por tribunales inferiores para que los afectados pudieran objetar esos traslados. El tribunal escuchará argumentos en diciembre; la orden no resuelve definitivamente la legalidad de la política.

Human Rights First y Refugees International advierten que estos acuerdos han provocado separaciones familiares, detenciones arbitrarias y devoluciones posteriores a países donde las personas temían sufrir persecución. Las organizaciones también han documentado traslados de migrantes que contaban con protección judicial contra la deportación a sus países de origen.

La administración estadounidense defiende los traslados como una herramienta para ejecutar órdenes finales de deportación cuando el retorno al país de origen no es posible o ese gobierno rechaza recibir a sus ciudadanos.

Las preguntas que siguen pendientes

Aunque Burundi ha confirmado su disposición a recibir deportados, todavía falta conocer el alcance operativo del acuerdo. El número de personas, el calendario y las condiciones económicas serán determinantes para entender cómo se aplicará la medida y qué condiciones encontrarán los afectados al llegar.


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