
Florida se prepara para escoger a su primer nuevo gobernador en ocho años, en una contienda republicana marcada por el respaldo de Donald Trump, la influencia política de Ron DeSantis, las preocupaciones por el costo de vida y la presencia de candidatos procedentes de ámbitos tan distintos como el Congreso, las Fuerzas Especiales, la justicia, los negocios, la docencia y los servicios de emergencia.
DeSantis deberá dejar el cargo al concluir su segundo mandato consecutivo. La legislación de Florida impide que un gobernador ejerza más de dos períodos seguidos de cuatro años, por lo que no podrá buscar la reelección en 2026. La primaria republicana está programada para el 18 de agosto y las elecciones generales se celebrarán el 3 de noviembre.
Los registros actualizados de la División de Elecciones de Florida muestran como candidatos republicanos calificados a Jay Collins, Byron Donalds, James Fishback, Jim Holcomb, Arthur Joseph McCaffrey, Daniel Nokovich, Paul Renner, Rachel Rodriguez, James W. Shaw, Caneste Succe y Bobby Williams. La lista oficial permite distinguirlos de otros aspirantes independientes, demócratas, libertarios o inscritos mediante candidatura escrita.
Aunque la boleta es extensa, la competencia ha quedado inicialmente dominada por tres figuras con mayor experiencia política y acceso a estructuras de recaudación: Donalds, Collins y Renner. Frente a ellos aparecen candidatos que intentan presentarse como alternativas externas al sistema, con campañas centradas en la asequibilidad, la religión, las familias trabajadoras y la gestión de emergencias.
Byron Donalds llega como favorito y con el respaldo de Trump
Byron Donalds se convirtió en uno de los primeros grandes nombres republicanos en anunciar su candidatura. El congresista representa desde 2021 al Distrito 19 de Florida, que incluye zonas de Naples y Fort Myers, en el suroeste del estado.
Antes de llegar al Congreso, trabajó en el sector financiero como analista de crédito y administrador de carteras. Posteriormente fue elegido miembro de la Cámara de Representantes de Florida en 2016, cargo que ocupó antes de dar el salto a Washington.
Su experiencia acumulada en la Legislatura estatal y en el Congreso es uno de los principales argumentos de su campaña. Donalds también ganó notoriedad nacional en 2023, cuando un grupo de representantes conservadores promovió su nombre durante la prolongada disputa por la presidencia de la Cámara de Representantes federal.
El respaldo del presidente Donald Trump constituye su ventaja política más visible. Trump lo apoyó incluso antes de que formalizara su aspiración y lo describió como un dirigente probado, al tiempo que destacó su compromiso con la seguridad fronteriza y la defensa de la Segunda Enmienda.
Donalds fue uno de los primeros aliados de Trump durante la campaña presidencial de 2016 y ha mantenido una identificación pública con su agenda. Su plataforma se presenta como una continuación estatal de las prioridades de la administración republicana en Washington, especialmente en inmigración, seguridad, economía, armas y oposición a las políticas progresistas.
En asuntos internacionales, ha sostenido posiciones duras frente a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, un enfoque que podría fortalecer su presencia entre sectores conservadores del sur de Florida.
Una victoria de Donalds tendría además un significado histórico: podría convertirse en el primer gobernador republicano negro de Florida.
Sin embargo, su cercanía con Trump también convierte la primaria en una prueba sobre cuánto peso tendrá el presidente en la sucesión de DeSantis. El gobernador saliente no había formalizado inicialmente su respaldo a Donalds y la entrada de candidatos vinculados a su administración abrió una competencia entre diferentes sectores del conservadurismo floridano.
Jay Collins intenta transformar su historia militar en una propuesta de liderazgo
Jay Collins entró en la contienda como vicegobernador de Florida y una de las figuras más cercanas a la administración de DeSantis.
Fue elegido senador estatal en 2022 y posteriormente designado vicegobernador en agosto de 2025. Aunque el cargo tiene funciones limitadas y principalmente ceremoniales, la posición le dio visibilidad estatal y lo situó como un posible representante de la continuidad del gobierno saliente.
La biografía de Collins está dominada por su carrera militar. Sirvió más de 23 años en el Ejército de Estados Unidos, principalmente como miembro de las Fuerzas Especiales. Participó en operaciones en Irak, Afganistán y Sudamérica y recibió el Corazón Púrpura tras resultar herido.
Una de las experiencias más destacadas de su trayectoria fue la pérdida de una pierna. A pesar de la amputación, continuó durante cinco años como boina verde utilizando una prótesis, un episodio que su campaña presenta como prueba de resistencia, disciplina y capacidad para superar situaciones extremas.
Collins también ha hablado públicamente de las dificultades que atravesó durante su juventud, incluida una etapa de falta de vivienda mientras cursaba la secundaria.
Después de su carrera militar participó en actividades de ayuda humanitaria. Fue director de operaciones de Operation BBQ Relief, una organización que despliega cocinas móviles y distribuye alimentos calientes en comunidades golpeadas por huracanes, inundaciones y otros desastres.
En junio de 2025 viajó a Israel para colaborar con vuelos financiados por Florida destinados a evacuar a estadounidenses durante un período de enfrentamientos militares en la región.
Su candidatura busca convertir ese historial en un mensaje sobre liderazgo bajo presión, servicio público y responsabilidad. Collins sostiene que las decisiones gubernamentales deben abordarse con la misma claridad de mando y rendición de cuentas que se exige dentro de las Fuerzas Armadas.
Su principal desafío será demostrar que puede desarrollar una identidad política propia y no depender únicamente de su relación con DeSantis. También deberá competir contra la capacidad financiera y la exposición nacional de Donalds.
Paul Renner ofrece experiencia legislativa, militar y judicial
Paul Renner es uno de los candidatos con una carrera institucional más extensa dentro del gobierno de Florida.
Fue elegido para la Cámara de Representantes estatal en 2015 y llegó a presidirla durante el período comprendido entre 2022 y 2024. Desde ese puesto participó directamente en el avance de buena parte de la agenda conservadora promovida durante el segundo mandato de DeSantis.
Su etapa como presidente de la Cámara coincidió con debates de gran impacto sobre educación, derechos de los padres, expansión de programas de elección escolar, impuestos, seguridad pública y armas.
Renner intenta presentarse como un dirigente capaz de convertir promesas políticas en leyes. Su campaña pone énfasis en lo que define como un historial de resultados, una estrategia con la que busca diferenciarse tanto de los candidatos sin experiencia gubernamental como de quienes mantienen una carrera principalmente federal.
Antes de entrar en la política estatal, sirvió durante dos décadas en la Marina de Estados Unidos. Participó en despliegues militares y prestó servicio en Afganistán. Más tarde trabajó como fiscal estatal adjunto, lo que le permite incorporar a su discurso temas relacionados con la justicia penal y el cumplimiento de la ley.
Renner ha identificado la asequibilidad y la crisis de los seguros como asuntos centrales para Florida. El costo de asegurar una vivienda, el aumento de los alquileres y la vulnerabilidad del mercado inmobiliario frente a huracanes se han convertido en preocupaciones electorales de primer orden.
Su estrategia consiste en mostrarse cercano tanto a Trump como a DeSantis, evitando inicialmente una confrontación directa con alguno de los dos. Esa posición podría atraer a republicanos que valoran los logros del gobierno estatal, pero no desean que la campaña se convierta únicamente en una disputa de lealtades personales.
James Fishback se presenta como una voz antisistema enfocada en la asequibilidad
James Fishback es uno de los candidatos más jóvenes y polémicos de la contienda. Residente de Davie, trabajó como analista de investigación para un fondo de cobertura y posteriormente creó una firma de gestión de inversiones.
A diferencia de Donalds, Collins y Renner, no cuenta con experiencia previa en cargos públicos. Su campaña presenta esa falta de trayectoria gubernamental como una ventaja y sostiene que Florida necesita una dirección menos vinculada con las estructuras tradicionales del Partido Republicano.
Fishback ha concentrado su discurso en el costo de vida. Promete reducir la presión económica sobre los residentes y convertir Florida en un estado más asequible, un mensaje dirigido especialmente a familias jóvenes y trabajadores afectados por el precio de las viviendas, los alquileres, los seguros y los alimentos.
Su estrategia de comunicación se ha apoyado en redes sociales, debates digitales y enfrentamientos con otros aspirantes. Esa conducta le ha permitido ganar notoriedad, aunque también ha generado críticas por el tono de algunas de sus intervenciones.
Su candidatura enfrenta, además, una disputa relacionada con los requisitos de residencia. Collins promovió una impugnación para cuestionar si Fishback cumple la exigencia constitucional de haber vivido en Florida durante el período necesario para aspirar a la gobernación.
El caso aumenta la incertidumbre alrededor de su campaña y convierte su elegibilidad en parte de la competencia política. No obstante, la División de Elecciones lo incluía como candidato republicano calificado junto a su compañero de fórmula, Sean A. Lozano.
Fishback representa el sector más abiertamente disruptivo de la primaria: un candidato sin trayectoria institucional que intenta movilizar a electores desencantados mediante un mensaje económico y combativo.
Rachel Rodriguez busca conectar con las familias y el electorado cubanoamericano
Rachel Rodriguez es la única mujer y la única cubanoamericana entre los candidatos republicanos calificados para esta primaria.
Es abogada, empresaria y madre trabajadora. Su campaña la presenta como una dirigente alejada de la carrera política tradicional y enfocada en las dificultades cotidianas de las familias.
Rodriguez es hija de una cubana que llegó a Estados Unidos en 1962, una historia familiar que la vincula directamente con el exilio surgido durante los primeros años del gobierno de Fidel Castro.
Ese antecedente podría darle una plataforma particular en Miami-Dade y otras zonas del estado con una amplia presencia de votantes cubanos. Sin embargo, el origen familiar por sí solo no garantiza apoyo político, especialmente en una primaria donde Donalds ya cuenta con importantes respaldos dentro del conservadurismo del sur de Florida.
Su discurso incorpora de forma abierta referencias cristianas. Rodriguez sostiene que el gobernador debe ejercer un liderazgo basado en el sacrificio, la familia y la identificación personal con los problemas de los ciudadanos.
La candidata intenta diferenciarse de los dirigentes que, según su campaña, conciben la política como una escalera profesional. En contraste, se define como una madre, abogada y constructora de negocios que decidió competir porque considera que las familias no están siendo suficientemente escuchadas.
Su perfil podría atraer a votantes religiosos, mujeres conservadoras, pequeños empresarios y miembros de la comunidad cubanoamericana. Su mayor obstáculo será construir una organización estatal y una capacidad de recaudación comparables con las de los candidatos más conocidos.
Jim Holcomb lleva a la campaña casi tres décadas como bombero
Jim Holcomb se presenta como un candidato procedente de los servicios públicos y no de las élites políticas de Tallahassee o Washington.
Trabajó durante cerca de 30 años como bombero en Orlando, una experiencia que lo colocó en contacto directo con emergencias, accidentes, incendios y situaciones familiares críticas. También se desempeñó como maestro y compitió anteriormente por un puesto en la Comisión del condado de Orange.
Holcomb estructura su campaña alrededor de la idea de reparar aquello que considera roto en Florida. Utiliza su experiencia como bombero, educador y trabajador técnico para presentar una imagen de solucionador de problemas.
Su trayectoria como docente podría darle argumentos para participar en los debates sobre salarios de maestros, seguridad escolar, calidad educativa y relación entre el estado y los distritos escolares.
La experiencia como bombero también le permite enfocarse en la preparación frente a huracanes, incendios, inundaciones y otros desastres. Estas cuestiones tienen un peso especial en Florida, donde la respuesta gubernamental ante emergencias puede afectar a millones de residentes.
Holcomb deberá superar un bajo nivel de reconocimiento estatal, pero su campaña puede conectar con electores que valoran la experiencia comunitaria por encima de las credenciales partidistas.
Arthur Joseph McCaffrey mantiene la candidatura más discreta
Arthur Joseph McCaffrey figura oficialmente como candidato republicano calificado, aunque mantiene una presencia pública considerablemente menor que la de sus rivales.
Es propietario retirado de un negocio de reparación de computadoras. Hasta el momento de la publicación de los perfiles disponibles, no parecía contar con una página oficial de campaña ni con una presencia activa y fácilmente identificable en redes sociales.
La falta de una plataforma pública detallada dificulta conocer con precisión sus prioridades políticas, estructura organizativa o capacidad financiera.
Su inclusión en la boleta demuestra, no obstante, la amplitud del proceso de clasificación y la presencia de candidaturas ciudadanas que no dependen inicialmente de una maquinaria política tradicional.
En una elección dominada por la recaudación de fondos, la publicidad y las redes sociales, su principal desafío será lograr que los votantes conozcan sus propuestas antes de acudir a las urnas.
Daniel Nokovich centra su propuesta en la fe y la Constitución
Daniel Nokovich se define como un republicano guiado por la fe cristiana, la familia y la Constitución.
Su campaña busca presentarlo como independiente de las grandes estructuras partidistas y de los grupos de intereses especiales. La propuesta se dirige a votantes que consideran que la política institucional ha perdido contacto con los principios conservadores tradicionales.
Nokovich intenta ocupar un espacio basado en la integridad personal y los valores, más que en la experiencia legislativa o administrativa.
Ese enfoque lo coloca en competencia directa con otros aspirantes que también recurren a referencias religiosas, especialmente Rachel Rodriguez. Para diferenciarse, deberá traducir sus principios generales en propuestas concretas sobre economía, seguros, educación, inmigración y seguridad.
La fe tiene una presencia importante dentro del electorado republicano de Florida, particularmente entre evangélicos y católicos conservadores. Sin embargo, una campaña centrada principalmente en valores necesita también una estructura territorial y financiera para convertirse en una alternativa competitiva.
James W. Shaw apuesta por su experiencia empresarial y familiar
James W. Shaw llega a la carrera desde el mundo empresarial.
Trabajó durante aproximadamente dos décadas en la industria del transporte y fue propietario y operador de una empresa de camiones. También desarrolló actividades como inversionista inmobiliario y administró tres franquicias de Auntie Anne’s.
Su experiencia en el transporte podría permitirle abordar problemas relacionados con carreteras, logística, cadenas de suministro, costos de combustible y condiciones para los camioneros.
Como inversionista inmobiliario, también puede intervenir en el debate sobre vivienda, desarrollo urbano y regulación de propiedades. Estos asuntos son especialmente relevantes en Florida, donde el crecimiento poblacional ha incrementado la demanda habitacional y la presión sobre la infraestructura.
Shaw utiliza además su numerosa familia como parte de su identidad política. Está casado desde hace más de cuatro décadas, tiene ocho hijos y 27 nietos, según la información difundida por su campaña.
El candidato intenta presentarse como un empresario familiar preocupado por el futuro económico y social del estado. Su desafío consiste en transformar una trayectoria privada en una propuesta gubernamental capaz de competir con figuras de alcance nacional.
Caneste Succe incorpora una historia de inmigración y servicio público
Caneste Succe nació en Haití y se trasladó a Lantana cuando tenía 18 años.
Su trayectoria combina empleos técnicos y experiencia en instituciones públicas. Trabajó como mecánico de aeronaves en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, posteriormente se desempeñó en el sistema correccional del condado y también ocupó funciones dentro de la oficina del Supervisor de Elecciones de Palm Beach.
Estos antecedentes le permiten construir una campaña alrededor del trabajo, la inmigración legal, el servicio comunitario y la administración pública.
Succe propone recuperar y fortalecer la agricultura de Florida, reformar el sistema penitenciario, apoyar a las familias y ampliar las oportunidades económicas.
Su experiencia en correcciones podría resultar relevante en los debates sobre las condiciones de las cárceles, la reincidencia, la rehabilitación y el costo del sistema penitenciario.
Su paso por una oficina electoral también le brinda conocimiento sobre el funcionamiento práctico de los procesos de votación, un asunto especialmente sensible dentro de la política republicana.
Como inmigrante haitiano, Succe aporta una perspectiva distinta a la contienda y podría intentar conectar con comunidades caribeñas del sur de Florida y Palm Beach. Para hacerlo, deberá competir por atención en una primaria donde los candidatos con mayor financiación dominan la cobertura mediática.
Bobby Williams hace de la asistencia en desastres el centro de su campaña
Bobby Williams es empresario y fundador de Freedom Tour, una organización sin fines de lucro con sede en Florida que distribuye comidas y alimentos a personas necesitadas y comunidades afectadas por desastres.
Su campaña se basa en la idea de que el gobierno estatal debe responder con rapidez cuando una emergencia golpea a las familias.
Florida enfrenta cada año amenazas de huracanes, tormentas, inundaciones e incendios, por lo que la preparación y la recuperación son temas permanentes para las administraciones estatales.
Williams intenta convertir su experiencia práctica entregando alimentos y ayuda en una credencial de gestión. Su mensaje sostiene que conoce las dificultades de la clase trabajadora porque ha vivido cerca de esas comunidades y ha participado directamente en operaciones de asistencia.
Además de la respuesta a desastres, su discurso incorpora la defensa de las familias, las libertades individuales y la necesidad de que los recursos públicos lleguen con rapidez a quienes los necesitan.
Williams fue uno de los candidatos mencionados por medios nacionales cuando Collins entró en la carrera, lo que le concedió cierta exposición adicional. Aun así, sigue siendo un aspirante con menor reconocimiento que los principales contendientes.
El costo de vida amenaza con imponerse sobre las disputas ideológicas
La primaria republicana se desarrollará en un momento en que Florida conserva una imagen de crecimiento económico y atractivo migratorio, pero enfrenta fuertes tensiones internas.
La vivienda continúa siendo inaccesible para numerosas familias, mientras los propietarios afrontan primas elevadas de seguros y riesgos de cancelación de pólizas. Los alquileres, el transporte, los alimentos y los servicios también presionan los presupuestos domésticos.
Fishback ha convertido la asequibilidad en el centro de su campaña, mientras Renner habla de seguros y prosperidad. Rodriguez insiste en las necesidades de las familias y Shaw puede apoyarse en su experiencia en transporte e inversiones.
Incluso los candidatos que estructuran su mensaje alrededor de la seguridad, la fe o el liderazgo militar deberán responder cómo piensan reducir las presiones económicas.
También ocuparán espacio la inmigración, la seguridad pública, la educación, los derechos de los padres, la preparación ante huracanes, el crecimiento urbano, el medioambiente y el futuro de las relaciones entre Tallahassee y Washington.
Trump, DeSantis y el futuro del Partido Republicano en Florida
La elección servirá además para medir qué sector tendrá mayor influencia en el Partido Republicano del estado después de la salida de DeSantis.
Donalds representa la conexión más directa con Trump. Collins puede presentarse como una figura surgida del gobierno de DeSantis y Renner como uno de los principales ejecutores legislativos de su agenda.
La ausencia inicial de un respaldo definitivo de DeSantis dejó abierta la posibilidad de una competencia entre su estructura política y la maquinaria nacional de Trump. Cuando Collins anunció su candidatura, DeSantis lo describió como una buena persona, pero evitó comprometerse de inmediato con un aspirante.
Para los candidatos menos conocidos, la oportunidad consistirá en convencer a los votantes de que la elección no debe reducirse a una disputa entre dos liderazgos nacionales.
La cantidad de participantes puede fragmentar el voto y favorecer al aspirante que posea una base más disciplinada, mayor financiación y capacidad de movilización anticipada.
Las fechas que marcarán la sucesión de DeSantis
Las primarias de Florida se celebrarán el 18 de agosto de 2026. Los votantes republicanos registrados escogerán al candidato que representará al partido en noviembre.
Las elecciones generales están previstas para el 3 de noviembre de 2026 y el ganador asumirá el gobierno en enero de 2027.
Los registros estatales muestran una contienda amplia no solo dentro del Partido Republicano, sino también entre demócratas, candidatos sin afiliación partidista, libertarios y aspirantes por escrito.
En el campo republicano, Donalds comienza con las ventajas derivadas del respaldo de Trump, su presencia en el Congreso y una poderosa capacidad de recaudación. Collins apuesta por su historia militar y su cercanía con la administración estatal. Renner ofrece experiencia legislativa y judicial.
Detrás de ellos, otros ocho aspirantes intentan convertir sus historias personales y profesionales en una alternativa política.
La sucesión de DeSantis promete convertirse así en mucho más que una elección estatal. Será una disputa sobre el futuro del conservadurismo en Florida, el alcance del poder de Trump y la capacidad del próximo gobernador para responder a una población que continúa creciendo, pero que enfrenta costos cada vez mayores para vivir, asegurar una vivienda y formar una familia.




