Florida define la batalla por suceder a Ron DeSantis: Byron Donalds y David Jolly se enfrentarán en noviembre

Elecciones en Florida. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Florida ya conoce a los dos principales candidatos que competirán por suceder al gobernador Ron DeSantis. El republicano Byron Donalds y el demócrata David Jolly ganaron las primarias de sus respectivos partidos y se enfrentarán en las elecciones generales del próximo 3 de noviembre.

El resultado abre una nueva etapa política en el estado, donde los republicanos buscarán prolongar más de dos décadas de control de la gobernación, mientras los demócratas intentarán recuperar terreno mediante un candidato que pasó buena parte de su carrera dentro del Partido Republicano.


Donalds llegó a las primarias con el respaldo del presidente Donald Trump y confirmó su condición de favorito al conseguir alrededor del 48% de los votos republicanos. Jolly, por su parte, se impuso con aproximadamente el 61% en la contienda demócrata, una victoria que le permite presentarse como la alternativa de centro frente al dominio conservador en Florida. La Associated Press confirmó las victorias de ambos candidatos.

Byron Donalds confirma su liderazgo entre los republicanos

Donalds, congresista federal por el suroeste de Florida desde 2021, logró imponerse en una primaria republicana concurrida. Su principal rival fue el vicegobernador Jay Collins, quien terminó en segundo lugar con cerca del 25% de los sufragios.

La diferencia entre ambos confirmó la influencia que mantiene Trump sobre una parte importante del electorado republicano de Florida. El presidente respaldó anticipadamente la candidatura de Donalds y contribuyó a colocarlo como favorito en una competencia en la que también participaron otras figuras conservadoras.

El apoyo presidencial, sin embargo, no fue el único elemento de su campaña. Donalds centró buena parte de su mensaje en los problemas económicos que afectan a las familias floridanas, particularmente el costo de la vivienda, los impuestos sobre la propiedad y las elevadas primas de los seguros.

Después de conocer los resultados, el candidato republicano llamó a unificar al partido con vistas a noviembre. La tarea inmediata de su campaña será incorporar a los votantes que respaldaron a Collins y a los otros aspirantes, evitando que las diferencias surgidas durante la primaria debiliten la movilización conservadora.


Una victoria de Donalds tendría además una relevancia histórica: lo convertiría en el primer gobernador negro de Florida. Su candidatura llega en un momento en que el Partido Republicano controla la gobernación, las principales instituciones estatales y amplias mayorías en ambas cámaras de la Legislatura.

David Jolly apuesta por una coalición de demócratas, independientes y moderados

En el campo demócrata, David Jolly consiguió una victoria más amplia al obtener aproximadamente seis de cada diez votos. El excongresista logró superar a sus adversarios internos con un mensaje centrado en la moderación política, el costo de vida y el rechazo a las confrontaciones partidistas permanentes.

Jolly representó como republicano un distrito del área de Tampa Bay en la Cámara de Representantes federal. Abandonó el Partido Republicano en 2018, se convirtió en uno de los críticos más visibles de Trump y posteriormente formalizó su incorporación al Partido Demócrata en 2025.

Esa transformación política será uno de los temas centrales de la campaña. Los republicanos intentarán presentarlo como un político que modificó sus posiciones para competir por la gobernación, mientras Jolly buscará convertir su pasado conservador en una ventaja para atraer a independientes y republicanos moderados descontentos.

Su estrategia pasa por construir una coalición electoral más amplia que la base tradicional demócrata. Para ser competitivo, necesitará una fuerte participación en Miami-Dade, Broward, Palm Beach y los principales centros urbanos, además de mejorar el desempeño de su partido en la región central del estado.

Jolly ha tratado de proyectarse como un candidato pragmático, favorable a un gobierno fiscalmente responsable, pero dispuesto a impulsar una mayor inversión en educación, vivienda y servicios públicos. También ha colocado el problema de la asequibilidad en el centro de su campaña, argumentando que el crecimiento económico de Florida no ha evitado que numerosas familias enfrenten dificultades para pagar el alquiler, los seguros y otros gastos esenciales.

DeSantis se mantuvo al margen de la primaria

Ron DeSantis, elegido gobernador en 2018 y reelegido en 2022, no respaldó públicamente a ninguno de los aspirantes republicanos. La legislación estatal le impide buscar un tercer mandato consecutivo, por lo que deberá abandonar el cargo después de ocho años al frente del Ejecutivo.

La neutralidad de DeSantis llamó la atención, especialmente porque su vicegobernador se encontraba entre los candidatos. Collins intentó presentarse como una figura capaz de mantener parte del legado de la actual administración, pero no consiguió reducir la ventaja de Donalds.

El resultado también mostró que el respaldo de Trump tuvo mayor peso en esta primaria que la cercanía con el gobernador saliente. No obstante, Donalds deberá decidir durante la campaña general qué políticas de DeSantis pretende conservar y en cuáles buscará establecer una identidad propia.

Para el electorado, la contienda no representará solamente la elección de un sucesor. También será una evaluación de los ocho años de gobierno de DeSantis y una decisión sobre la dirección que tomará Florida en asuntos como educación, inmigración, impuestos, seguros, vivienda y relación entre el Ejecutivo y las autoridades locales.

Florida dejó de ser el gran estado indeciso

El enfrentamiento se producirá en un escenario político muy diferente al de elecciones anteriores. Durante décadas, Florida fue considerada uno de los principales estados pendulares de Estados Unidos, con competencias presidenciales y estatales decididas por márgenes extremadamente estrechos.

Esa condición ha cambiado. Los republicanos han ampliado de manera sostenida su ventaja electoral, controlan el Ejecutivo estatal y cuentan con holgadas mayorías legislativas. Además, han conseguido mejorar sus resultados en áreas que anteriormente favorecían a los demócratas, incluidos sectores de Miami-Dade con una elevada población hispana.

Los datos de afiliación partidista reflejan esa transformación. Al cierre de julio de 2026, Florida tenía aproximadamente 5,6 millones de electores republicanos registrados, frente a 4,07 millones de demócratas. Otros 3,33 millones no estaban afiliados a ninguno de los dos grandes partidos, de acuerdo con la División de Elecciones de Florida.

La ventaja republicana supera así los 1,5 millones de votantes registrados. En 2020, ambos partidos mantenían cifras considerablemente más cercanas, lo que muestra la magnitud del cambio experimentado durante los últimos años.

Florida no elige a un gobernador demócrata desde 1994, cuando Lawton Chiles consiguió la reelección. Esa prolongada sequía convierte a Donalds en el favorito inicial, aunque Jolly espera que su perfil de exrepublicano le permita competir por una franja del electorado que otros candidatos demócratas no han logrado captar.

Más de tres millones de floridanos participaron en las primarias

La movilización electoral también dejó cifras significativas. Cerca de dos millones de floridanos votaron anticipadamente, mientras más de 1,3 millones acudieron a los centros durante la jornada electoral, según datos preliminares.

En conjunto, más de 3,3 millones de personas habrían participado mediante esas modalidades. Las cifras definitivas podrían variar después del procesamiento total de las papeletas y la certificación oficial de los resultados.

La participación será un factor decisivo en noviembre. Donalds cuenta con una estructura republicana consolidada y con el apoyo de Trump, pero deberá mantener movilizada a toda la base conservadora. Jolly, en cambio, necesitará elevar la participación demócrata y obtener un resultado favorable entre los electores sin afiliación partidista.

El costo de vida se perfila como eje de la campaña

Aunque los dos candidatos representan trayectorias políticas muy diferentes, ambos han reconocido que la economía doméstica ocupará un lugar central en la elección. El aumento de las primas de seguros, los precios de las viviendas, los alquileres y los impuestos sobre la propiedad preocupa a numerosos residentes.

Donalds ha prometido reducir la carga fiscal y revisar el funcionamiento del gobierno estatal. Jolly sostiene que más de dos décadas de control republicano obligan al partido gobernante a responder por los problemas de asequibilidad que enfrenta Florida.

La campaña probablemente incluirá también debates sobre inmigración, educación, derechos reproductivos, seguridad pública, medioambiente y desarrollo urbano. Sin embargo, la capacidad de cada aspirante para conectar esos asuntos con las preocupaciones económicas cotidianas podría terminar definiendo el resultado.

La elección del 3 de noviembre determinará si Florida mantiene su rumbo republicano con un gobernador que haría historia o si los demócratas consiguen protagonizar una de las mayores sorpresas políticas del año. Donalds parte con una ventaja estructural, pero Jolly apuesta por convertir su trayectoria entre dos partidos en el argumento principal para conquistar el voto del centro.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *