
Un conductor cubano de Uber en el sur de Florida enfrenta cargos que podrían costarle la libertad para siempre tras quedar acusado de secuestrar, agredir sexualmente y robar a una pasajera que presuntamente perdió el conocimiento después de salir de un club nocturno en Miami Beach.
Las autoridades identificaron al acusado como Yusel Pérez Leyva, de 42 años, quien permanece recluido sin derecho a fianza en una cárcel de Miami-Dade mientras avanza una investigación que ha generado conmoción por la gravedad de los hechos denunciados y por las consecuencias penales y migratorias que podrían derivarse del caso.
De acuerdo con la investigación, la mujer habría abordado un vehículo operado por el conductor después de una noche de entretenimiento en Miami Beach. Horas más tarde despertó en una sala de emergencias sin recordar cómo llegó hasta allí ni qué ocurrió durante buena parte de la madrugada. Ese vacío de memoria se convirtió en el punto de partida de una pesquisa que hoy podría terminar con una condena de cadena perpetua para el acusado.
El caso vuelve a colocar bajo escrutinio la seguridad de los servicios de transporte por aplicación en el sur de Florida y se suma a una serie de investigaciones que en los últimos años han involucrado a conductores acusados de delitos sexuales contra pasajeras.
Una noche de diversión terminó en una investigación criminal
Según documentos de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade (MDSO), la víctima relató que el 3 de junio salió con amistades y visitó un club nocturno en Miami Beach. Como ocurre cada fin de semana en una de las zonas de ocio más concurridas del sur de Florida, la mujer tenía previsto regresar a casa utilizando un servicio de transporte privado.
Sin embargo, lo que parecía una noche normal tomó un rumbo inesperado. Los investigadores señalaron que el último recuerdo claro de la mujer fue que abandonó el establecimiento durante la madrugada del 4 de junio. Después de ese momento, no pudo reconstruir por sí misma lo ocurrido durante varias horas.
La siguiente imagen que recuerda es que despertó en la sala de emergencias del HCA Florida Palm Lakes Hospital, en Hialeah, con molestias físicas y una profunda sensación de confusión. La mujer explicó a los detectives que sospechaba haber sido drogada antes de perder el conocimiento.
«Ella cree que la drogaron… como resultado, perdió el conocimiento y sólo recuerda haber salido del club nocturno local… Cree que fue violada», señaló un investigador en el informe policial.
Las sospechas de una posible intoxicación o incapacidad temporal activaron los protocolos de la Unidad de Víctimas Especiales, que asumió la investigación para determinar si la pasajera había sido víctima de un delito sexual mientras se encontraba en una condición vulnerable.
Las cámaras captaron a la víctima inconsciente
Uno de los elementos más comprometedores para el acusado surgió durante la revisión de grabaciones de vigilancia obtenidas por los detectives. Según las autoridades, los videos muestran a Pérez Leyva cargando a la mujer aparentemente inconsciente hasta un apartamento ubicado en el 7220 NW 179th St., cerca de Miami Lakes.
Las imágenes se consideran una prueba clave porque podrían demostrar que la víctima no se encontraba en condiciones de desplazarse por sí sola ni de tomar decisiones conscientes sobre lo que ocurría a su alrededor.
Para los investigadores, este detalle resulta determinante porque la legislación de Florida establece que una persona incapacitada física o mentalmente no puede otorgar consentimiento válido para mantener relaciones sexuales.
Además de las grabaciones, los detectives recopilaron registros telefónicos, datos de ubicación, información relacionada con el viaje realizado mediante la aplicación y otros elementos que permitieron reconstruir la ruta seguida por el conductor durante la madrugada de los hechos.
La combinación de evidencia audiovisual y tecnológica permitió a las autoridades establecer una cronología detallada de los movimientos de ambos después de abandonar Miami Beach.
El conductor admitió haber tenido relaciones sexuales con la pasajera
La investigación dio un giro importante cuando a Pérez Leyva lo interrogaron agentes de la Unidad de Víctimas Especiales en Doral. Según el informe policial, el conductor reconoció que estaba trabajando para Uber la noche de los hechos y confirmó que recogió a la mujer como pasajera. Durante la entrevista también admitió que mantuvo relaciones sexuales con ella.
Sin embargo, los investigadores sostienen que la discusión jurídica del caso no gira únicamente en torno a si existió o no una relación sexual, sino sobre la capacidad de la mujer para consentirla. La fiscalía considera que la presunta víctima se encontraba incapacitada debido a su estado físico y mental, circunstancia que podría convertir el encuentro en una agresión sexual según las leyes estatales.
Las autoridades también investigan si a la mujer la trasladaron contra su voluntad o retenida en algún momento, un aspecto que sustenta el cargo de secuestro incluido en el expediente. En Florida, tanto el secuestro como determinados delitos sexuales agravados son considerados felonías de primer nivel y conllevan algunas de las sanciones más severas del sistema judicial estatal.
Arresto inmediato y sin posibilidad de salir bajo fianza
Tras recopilar la evidencia inicial, las autoridades procedieron al arresto de Pérez Leyva el pasado 19 de junio. Al acusado lo trasladaron al Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGK), una de las principales instalaciones penitenciarias del condado de Miami-Dade, donde permanece detenido.
Durante la audiencia de primera comparecencia, la fiscalía expuso la gravedad de los cargos y los elementos de prueba obtenidos hasta el momento. El juez determinó que existían fundamentos suficientes para mantener al acusado bajo custodia y rechazó cualquier posibilidad de libertad bajo fianza.
Además, emitió una orden judicial que le prohíbe acercarse o comunicarse con la presunta víctima por cualquier medio. La lectura formal de cargos quedó fijada para el próximo 9 de julio y será supervisada por el juez de circuito de Miami-Dade Alberto Milian.
Esa audiencia marcará el inicio formal de un proceso que podría extenderse durante varios meses debido a la complejidad de la investigación y a la cantidad de pruebas que deberán ser analizadas por ambas partes.
Los problemas legales podrían extenderse al ámbito migratorio
Más allá de la causa penal, el caso también tiene implicaciones migratorias potencialmente devastadoras para el acusado. Las autoridades confirmaron que Pérez Leyva tiene una orden de retención emitida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mecanismo que permite a la agencia federal asumir la custodia de una persona una vez que concluye el proceso judicial local.
En los últimos años, las autoridades migratorias han endurecido los procedimientos contra extranjeros condenados por delitos violentos o sexuales. En caso de una condena, el acusado podría perder cualquier protección migratoria de la que disponga actualmente y quedar sujeto a un proceso de deportación.
Abogados especializados en inmigración señalan que delitos como secuestro y agresión sexual suelen estar entre las categorías que generan mayores consecuencias migratorias, incluso para residentes permanentes legales.
Podría pasar el resto de su vida en prisión
La posibilidad de una condena de cadena perpetua no es una simple hipótesis en este caso. La legislación de Florida contempla penas extremadamente severas para delitos sexuales agravados, especialmente cuando la víctima se encuentra incapacitada o cuando concurren circunstancias adicionales como privación de libertad, uso de fuerza o vulnerabilidad extrema.
Si los fiscales logran probar los cargos más graves incluidos en el expediente, Pérez Leyva podría enfrentar una sentencia que lo mantenga encarcelado durante el resto de su vida.
A ello se sumaría la eventual intervención de las autoridades migratorias una vez concluida cualquier condena penal. Por esa razón, el caso representa una amenaza simultánea para la libertad y el futuro migratorio del acusado.
Un caso que revive preocupaciones sobre la seguridad en Uber
La investigación también vuelve a poner en el centro del debate la seguridad dentro de las plataformas de transporte compartido. Durante años, Uber ha promocionado herramientas de protección para pasajeros, incluyendo monitoreo GPS en tiempo real, sistemas de verificación de identidad, grabación de audio en determinados mercados y botones de emergencia conectados con las autoridades.
Sin embargo, los casos de agresiones sexuales continúan representando uno de los mayores desafíos para la empresa. Hasta el 1 de junio de 2026, Uber enfrentaba más de 3,500 demandas por agresión sexual dentro de litigios federales en Estados Unidos.
Además, informes de seguridad publicados por la propia compañía revelaron que entre 2017 y 2020 se registraron al menos 9,805 denuncias de agresiones sexuales relacionadas con viajes realizados a través de la plataforma.
Estas cifras han impulsado demandas colectivas multimillonarias y una creciente presión para que las empresas tecnológicas refuercen los mecanismos de prevención y respuesta ante este tipo de incidentes.
Otros conductores cubanos involucrados en casos similares
El arresto de Pérez Leyva se suma a otros casos que han generado preocupación dentro de la comunidad cubana del sur de Florida. En marzo de 2025, a Yaroslandys Elozegui Romero, de 35 años, lo acusaron de obligar a una pasajera a realizar actos sexuales en las inmediaciones de la autopista estatal SR-826.
En octubre de 2023, Yadir Alejandro Góngora fue arrestado tras presuntamente hacerse pasar por conductor de Uber para captar a una turista y posteriormente agredirla sexualmente en Miami Beach. Meses antes, Wilder Ariel Sosa Olivero terminó detenido en Hialeah acusado de secuestro, agresión física y exposición indecente contra una pasajera.
Aunque cada caso posee características particulares y se encuentra en etapas judiciales diferentes, la repetición de incidentes ha generado inquietud entre usuarios habituales de aplicaciones de transporte en Miami-Dade y Broward.
Lo que sigue en la investigación
La Fiscalía de Miami-Dade continúa fortaleciendo el expediente mediante el análisis de pruebas forenses, registros digitales, videos de vigilancia y testimonios de posibles testigos. Los investigadores buscan determinar con precisión qué ocurrió durante las horas que la víctima no puede recordar y si existieron otros factores que puedan agravar las acusaciones ya presentadas.
Mientras tanto, la defensa del acusado tendrá la oportunidad de cuestionar la evidencia y presentar su propia versión de los hechos durante el proceso judicial.
La audiencia programada para el 9 de julio será el próximo paso relevante en un caso que ya concentra la atención pública por la gravedad de las acusaciones, las posibles consecuencias migratorias y las preguntas que vuelve a plantear sobre la seguridad de millones de pasajeros que utilizan diariamente servicios de transporte por aplicación en Estados Unidos.





