Hasta 10.000 dólares por cazar serpientes en Florida: así puedes participar en el desafío de los Everglades

Foto de Instagram @pythoncowboy

Florida ha puesto nuevamente sobre la mesa una de las recompensas ambientales más llamativas de Estados Unidos: hasta 10.000 dólares para quienes ayuden a capturar pitones birmanas en los Everglades. La iniciativa forma parte del Florida Python Challenge 2026, una competencia que busca reducir la población de estos reptiles invasores, considerados una de las mayores amenazas para la biodiversidad del sur del estado.

Detrás del atractivo premio se esconde una crisis ecológica que lleva más de dos décadas desarrollándose silenciosamente. Científicos y autoridades ambientales advierten que la expansión de estas serpientes ha provocado cambios profundos en las cadenas alimentarias de los Everglades, un ecosistema declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y considerado uno de los humedales más importantes del planeta.


La nueva edición del desafío pretende movilizar a cientos de participantes para retirar el mayor número posible de ejemplares y, al mismo tiempo, concienciar a la población sobre los peligros que representan las especies invasoras para el equilibrio natural de Florida.

Un desafío con premios de hasta 10.000 dólares para combatir una amenaza ambiental

La Florida Python Challenge se celebrará entre el 10 y el 19 de julio de 2026 en varias áreas naturales protegidas del sur de Florida. Durante esos diez días, los participantes competirán por capturar la mayor cantidad de pitones birmanas dentro de las zonas autorizadas por las autoridades ambientales.

El premio principal será de 10.000 dólares, una cifra que convierte al evento en una de las iniciativas de control de fauna invasora más conocidas del país. También se otorgarán premios económicos adicionales a quienes logren las capturas más destacadas en categorías para principiantes y profesionales.

Además del premio principal el Florida Python Challenge 2026 otorgará varias recompensas adicionales para incentivar la participación tanto de expertos como de principiantes. Los organizadores entregarán 2.500 dólares al ganador de la categoría profesional y otros 2.500 dólares al vencedor de la categoría para novatos.

Asimismo, se concederán premios especiales a quienes logren capturar las pitones más largas en cada división. Los ganadores serán determinados a partir del número de ejemplares registrados y verificados oficialmente por las autoridades ambientales al finalizar el desafío, y los premios se entregarán tras la validación de todas las capturas realizadas durante los diez días de competencia.


Si dos o más participantes terminan con la misma cantidad de pitones capturadas, el criterio de desempate será la suma total de las longitudes registradas de los ejemplares capturados.

La competencia se organiza por la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) y el Distrito de Manejo de Agua del Sur de Florida, organismos que desde hace años lideran programas permanentes de monitoreo y eliminación de pitones.

Las autoridades insisten en que el objetivo principal no es la competición en sí, sino la protección de los ecosistemas. Cada serpiente retirada representa una reducción potencial de futuras generaciones de depredadores invasores y una oportunidad para aliviar la presión sobre la fauna autóctona.

La convocatoria de 2025 atrajo a centenares de cazadores y entusiastas del control de especies invasoras, sumando 934 competidores provenientes de tres decenas de estados estadounidenses y de Canadá. A lo largo de diez jornadas de actividad en los Everglades, los participantes retiraron del ecosistema 294 pitones birmanas.

Entre todos los concursantes destacó Taylor Stanberry, quien se convirtió en el vencedor absoluto del certamen gracias a la captura de 60 ejemplares, la cifra más alta registrada durante la competencia.

Cómo las pitones llegaron a Florida y conquistaron los Everglades

La historia de la invasión comenzó décadas atrás, cuando las pitones birmanas se popularizaron en Estados Unidos como mascotas exóticas. Originarias del sudeste asiático, estas serpientes fueron importadas en grandes cantidades durante los años ochenta y noventa. Sin embargo, muchas crecieron hasta alcanzar tamaños difíciles de manejar para sus propietarios. Algunas fueron liberadas deliberadamente en la naturaleza, mientras que otras escaparon durante tormentas, huracanes o inundaciones.

Los Everglades ofrecieron las condiciones perfectas para su supervivencia. El clima cálido, la abundancia de agua y la enorme disponibilidad de presas permitieron que la especie se estableciera rápidamente.

A diferencia de su hábitat original, donde enfrentan depredadores y competidores naturales, en Florida encontraron pocos obstáculos para expandirse. Como resultado, las pitones lograron colonizar extensas áreas de humedales, canales y manglares, convirtiéndose en depredadores dominantes dentro del ecosistema.

Los expertos creen que actualmente existen miles de ejemplares distribuidos por el sur de Florida, aunque la cifra exacta sigue siendo difícil de determinar debido a la capacidad de estas serpientes para ocultarse en la vegetación densa.

El devastador impacto sobre la fauna silvestre de los Everglades

La expansión de las pitones birmanas ha tenido consecuencias que van mucho más allá de la simple presencia de una especie exótica. Diversos estudios realizados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) han documentado una disminución drástica de varias especies de mamíferos desde que las serpientes comenzaron a proliferar en los Everglades.

Entre los datos más alarmantes destacan reducciones de hasta 99 % en las poblaciones de mapaches, 98 % en las poblaciones de zarigüeyas, 90 % en los conejos cola de algodón y la desaparición casi total de zorros en algunas áreas monitoreadas.

Los investigadores también han encontrado evidencia de que las pitones consumen una enorme variedad de especies nativas. Entre sus presas figuran aves acuáticas, reptiles, tortugas, caimanes, venados de cola blanca, gatos monteses y pequeños mamíferos esenciales para el equilibrio ecológico de los humedales.

Algunos ejemplares capturados contenían animales sorprendentemente grandes en sus estómagos, lo que demuestra la capacidad de estas serpientes para alterar significativamente las cadenas alimentarias.

La reducción de mamíferos no solo afecta a esas especies concretas. También repercute en depredadores autóctonos como panteras de Florida, linces rojos, aves rapaces y otros animales que dependen de las mismas fuentes de alimento.

Una máquina biológica diseñada para multiplicarse

Uno de los mayores desafíos para las autoridades es la extraordinaria capacidad reproductiva de las pitones birmanas. Las hembras adultas pueden poner entre 50 y más de 100 huevos en una sola puesta, aunque se han registrado casos excepcionales con cantidades aún mayores. Además, las madres suelen permanecer cerca del nido para proteger los huevos durante la incubación, aumentando las probabilidades de supervivencia de las crías.

Los juveniles crecen rápidamente y alcanzan la madurez sexual en pocos años, lo que acelera la expansión de la población. A esto se suma la impresionante capacidad de adaptación de la especie. Las pitones pueden sobrevivir largos periodos sin alimentarse, desplazarse por tierra y agua con gran facilidad y permanecer ocultas durante semanas entre la vegetación o en zonas inundadas.

Estas características convierten a la serpiente en un adversario extremadamente difícil de controlar incluso para los especialistas con experiencia.

Miles de capturas no han sido suficientes para erradicar el problema

Durante los últimos años, los programas estatales han permitido retirar 20 toneladas de pitones de los ecosistemas de Florida. Los cazadores contratados por el estado, junto con investigadores y participantes de ediciones anteriores del Florida Python Challenge, han logrado capturar ejemplares de tamaño récord y eliminar miles de huevos antes de su eclosión.

Sin embargo, los expertos reconocen que la erradicación total de la especie es poco probable debido a la enorme extensión de los Everglades, que abarcan aproximadamente 1,5 millones de acres de humedales.

La dificultad para detectar serpientes perfectamente camufladas entre la vegetación hace que muchas permanezcan ocultas durante años. Por ello, la estrategia actual se centra en contener el crecimiento de la población y evitar que la invasión se expanda hacia otras regiones del estado.

Cada captura ayuda a reducir el número de depredadores activos y limita el nacimiento de nuevas generaciones que podrían incrementar aún más la presión sobre la fauna silvestre.

Participación ciudadana: una herramienta clave para la conservación

Uno de los aspectos más destacados del Florida Python Challenge es la implicación directa de la ciudadanía en los esfuerzos de conservación. A diferencia de otros programas de control ambiental reservados a especialistas, este desafío permite la participación de personas sin experiencia previa, siempre que completen los cursos de capacitación exigidos por las autoridades.

Los participantes reciben formación sobre identificación de especies, normas de seguridad, captura responsable y procedimientos humanitarios para la eliminación de los reptiles. Según la FWC, este modelo ha demostrado ser eficaz no solo para aumentar el número de capturas, sino también para educar al público sobre la importancia de proteger los ecosistemas nativos.

El evento atrae cada año a residentes de Florida, turistas, cazadores especializados, aficionados a la naturaleza y personas interesadas en contribuir a la conservación ambiental.

El reto de este año se desarrollará durante diez días consecutivos, comenzando en los primeros minutos del 10 de julio y concluyendo en la tarde del 19 de julio. Los interesados en participar por los premios en efectivo deberán completar su inscripción y revisar las normas del concurso a través de la plataforma oficial habilitada por los organizadores.

Una batalla ecológica que definirá el futuro de los Everglades

La lucha contra las pitones birmanas se ha convertido en uno de los mayores desafíos de conservación de Florida en el siglo XXI. Los Everglades constituyen una fuente esencial de agua para millones de residentes, albergan cientos de especies animales y vegetales y representan uno de los paisajes naturales más emblemáticos de Estados Unidos. Sin embargo, la presencia de depredadores invasores amenaza con alterar de forma permanente ese delicado equilibrio.

Por ello, las autoridades consideran que iniciativas como el Florida Python Challenge son mucho más que una competencia con premios en efectivo. Se trata de un esfuerzo colectivo para preservar uno de los ecosistemas más valiosos del planeta y evitar que una invasión biológica continúe transformando la fauna del sur de Florida durante las próximas décadas.


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