Marco Rubio ha visitado recientemente un albergue en Homestead que acoge a un total de 70 niños inmigrantes que han sido separados de sus padres tras la política de “tolerancia cero”. El senador describió la experiencia como desgarradora.

“Fue desgarrador enterarse del trauma y las dificultades que soportaron en su tierra natal, y de su viaje aquí como resultado de ser separados de su familia”, indicó el republicano en un comunicado.

Rubio dio su palabra de velar por los niños para que nada les falte, y sobre todo para que se reencuentren con sus padres lo antes posible, mientras calificaba de cruel la impuesta separación.

“Sus circunstancias son el resultado directo de la combinación de violencia e inestabilidad en nuestro hemisferio, y las políticas y prácticas que han incentivado a los adultos a llevar a los niños en la peligrosa travesía de cruzar ilegalmente nuestra frontera en el sur”, señaló.

“No podemos volver nunca más a la política de separar familias o liberar a todos”, expresó Rubio justo dos días luego que el presidente firmara una orden poniendo fin a la separación, y permitiendo que todos se mantengan juntos mientras están detenidos.

El albergue que visitó el senador al sur de Miami, comenzó a recibir indocumentados en el mes de febrero. Según declarara la directora Leslie Wood, al Miami Herald, al momento se albergan unas 1200 personas, de las cuales 70 son niños separados de sus padres al cruzar la línea fronteriza.