Raul Castro en RusiaEl líder cubano visitó los laboratorios que se ocupan del cadáver de Lenin, y según un periodista ruso pidió informaciones sobre las técnicas utilizadas para embalsamarlo.

Quizás se informó para el hermano. O quizás solo fue simple curiosidad. Y si en Rusia se vuelve siempre más popular la idea de quitar la momia de Lenin del mausoleo en la Plaza Roja para enterrarla, en Cuba parece que son tentados por la idea de embalsamar al líder máximo después de su muerte.

La indiscreción sobre la visita de Raúl a los laboratorios fue lanzada en Twitter y en la radio rusa por el periodista Serghiei Darenko. “Raúl Castro examinó en Moscú el trabajo de los laboratorios que se ocupan de la momificación de los restos de Lenin, quizás piensa en destripar a Fidel”, fue la hipótesis del reportero. Alcanzaron estas palabras para alimentar en internet el escenario de una posible momificación del artífice de la “revolución” cubana. Para no dejar más espacio a especulaciones, llegó una nota de la Academia de las Ciencias, encargada de los misteriosos laboratorios. “El líder cubano solo quiso visitar el Mausoleo de Lenin”, aseguró un portavoz, excluyendo una visita al instituto nacional del laboratorio de yerbas medicas que estudia métodos de momificación. Se trata del célebre instituto Vilar, el que embalsamó a Lenin y otros líderes comunistas, incluidos el vietnamita Ho Chi Minh y el norcoreano Kim Il Sung.

La técnica todavía sigue en secreto, pero requiere un control y una manutención periódica. Tres especialistas de la Academia de Ciencias van cada dos días con sus valijitas en el Mausoleo para verificar eventuales procesos degenerativos de la momia. Cada 12-18 meses, el cuerpo de Lenin es removido por un par de meses para ser sumergido en un baño de glicerol y acetato de potasio. Cada tres años le cambian el vestido. Para los primeros 17 años se utilizó una uniforme militar, pero en los últimos 30 años fue sustituida por un vestido hecho a medida utilizando un lujoso tejido suizo de lana fina. La crisis financiera pero ha afectado también la conservación de la momia soviética. “La crisis ha vuelto más complicado el tema de los fondos financieros. Los que tenemos solo nos alcanzan para la manutención de la momia”, dijo hace algún tiempo Iuri Denisov, vice director del laboratorio. “Desde el 1992 el Gobierno no asignó ni un centavo, y todos los gastos son mantenidos por el fondo del mausoleo Lenin y algunos privados”, agregó.

Hoy en día, tres de los cuatro más importante partidos rusos están favorables a la reciente propuesta lanzada por el actual Ministro de la Cultura de remover la momia de Lenin para enterrarlo. Únicos contrarios son, obviamente, los comunistas. Y así, mientras en Rusia de poner fin a un pasado negativo, en Cuba se preocupan de como conservar los eventuales restos de una revolución demasiado larga.