De acuerdo a Mundo Hispánico, el actual Gobierno del presidente Donald Trump está evaluando un proyecto que permitiría a los estados exigir pruebas obligatorias de drogas para algunos beneficiarios de food stamps o cupones de alimentos.

De adoptarse el plan, sería una victoria para los conservadores que buscan eliminar la red de seguridad del programa, explica el mismo medio de prensa.

Sería un objetivo estricto, que se aplicaría fundamentalmente a las personas que son aptas, sin dependientes y que buscan algunos trabajos especializados, dijo un funcionario de la administración estadounidense.

Alrededor del 5% de los participantes en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés) podría verse afectado, incluyendo algunos latinos que gozan del beneficio, mencionó el funcionario, que pidió no se revelara su identidad.

Según dijo la fuente el Gobierno de EEUU también quiere permitir que los estados del país ajusten requisitos de trabajo para los destinatarios de cupones de alimentos.