La asociación norteamericana “Home School Legal Defense Association” (HSLDA) ha difundido por diversas vías el caso del pastor cubano Ramón Rigal y de su esposa, residentes en la provincia de Guantánamo, que se encuentran a la espera de juicio en la Isla, por no enviar a sus hijos a la escuela.

Varias autoridades policiales, legales y de educación les advirtieron que era ilegal que los niños no asistieran a la escuela. Sin embargo, esta familia argumenta que no quiere una educación “atea” para sus hijos.

Ahora la citada organización, que se dedica a ofrecer servicios legales a familias con hijos que estudian en casa, reclama al Gobierno de la Isla que respete el derecho de esos padres de elegir el tipo de educación que quiere para sus hijos, algo que en la Isla se circunscribe a la enseñanza estatal y laica, en la que no están interesados, por no sentirse representados en ella

HSLDA ha iniciado una campaña de recogida de firmas en la plataforma citizengo.org con el fin de enviarlas a la embajada cubana en Washington, y reclamar el fin de lo que consideran una “violación del derecho de las familias cubanas a practicar la educación en el hogar”.

En alusión al artículo 26.3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el pastor ha recordado que: “Todos los padres tienen derecho a dar a sus hijos la educación que elijan”.

Sabido es que Cuba defiende ante el mundo la Educación como uno de los logros más importantes de la Revolución Cubana: la enseñanza gratuita como uno de los pilares de la sociedad, aunque son crecientes las voces que destacan la progresiva degradación de la educación en Cuba.