El órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), diario Granma, dio a conocer que el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), registró la “menor tasa de mortalidad infantil de su historia”. El índice es de 4,1 por cada 1.000 nacidos vivos, que representa 35 fallecidos menos, menores de un año, si se tiene en cuenta el mismo lapso de tiempo para 2016.

Según Roberto Morales Ojeda, titular de Salud Pública, el indicador puede “incluso cerrar por debajo de esa cifra”.

El ministro de Salud aseguró que la esperanza de vida al nacer de la población cubana continuó creciendo, y ya alcanza 78,45 años: de 80,45 para las mujeres y 76,50 para los hombres. No obstante es la misma cifra que se manejó en 2015.

Ojeda, en un acto donde presentó los “principales resultados del Sistema Nacional de Salud en 2017″, mencionó además que hasta el momento se reduce la tasa de mortalidad materna de 42,6 a 38,0 por cada 100.000 nacidos vivos, con seis muertes maternas menos.

Cuba ha reconocido el alarmante problema del envejecimiento poblacional, muchas mujeres en la Mayor de las Antillas, prefieren no ser madres, o emigrar y tener sus hijos fuera, a causa de la precariedad económica en la Isla.

Se dice que el régimen es acusado de falta de transparencia sobre la manera en que maneja las cifras de mortalidad infantil; que presiona a los médicos para que falseen las estadísticas sobre las defunciones en el primer año de vida de los infantes, así como evitar embarazos que pongan en peligro sus datos, entre otras irregularidades.

Por otra parte, tanto higiene, epidemiología y microbiología afirman que la incidencia de casos de dengue disminuye en el país, en un 68%, si se toman en cuenta los datos de 2016. No fueron diagnosticados casos de chikungunya; y al concluir la primera quincena de diciembre, se registró la transmisión de zika en 18 municipios cubanos con una tendencia hacia la baja.

Sin embargo, las estadísticas parecen mentir, y la realidad se manifiesta diferente a lo que hacen creer las cifras estatales. En octubre, las autoridades admitieron una “alta infestación por Aedes aegypti” en Holguín, y una alarmante situación epidemiológica. Diario de Cuba entrevistó a varias personas que confirmaron la existencia de muertes que reconocieron en un registro las autoridades, aunque nadie pudo ofrecer una cifra exacta de los decesos.

(Con información de Diario de Cuba)