La bloguera estadounidense Jaime Morrison, quien cubre viajes y lugares turísticos para la revista Bravo TV, casi termina en la cárcel en Cuba por intentar sacar del país cerca de 800 CUC.

“El aeropuerto de La Habana es lento así fui tres horas antes. Me alegro de haberlo hecho, porque a la llegada me dejaron a un lado para la detección inmediata en el control de pasaportes. Mi pasaporte fue tomado y me llevaron para una revisión secundaria. Yo no estaba preocupado – no tenía nada que ocultar y aprecié la atención a la seguridad. Y respeto los procedimientos aduaneros de cada país” dijo la bloguera.

“Un oficial que estaba revisando por mi billetera sacó todo mi dinero de mi cartera y se fue. Me quedé allí confundida, y un poco enojada: ¿Dónde había ido con mi dinero? Lo siguiente que sé es que me están forzando a entrar en una habitación pequeña, no una celda, pero definitivamente una especie de oficina de detención segura. Mi marido estaba igualmente confundido.” continuo.

“En la habitación, estaba rodeado de oficiales, me preguntaba en español en tonos muy duros, luego me ignoraba mientras hacía llamadas telefónicas. Escuché mi nombre y número de pasaporte repetido muchas veces.”

“Después de aproximadamente una hora, un oficial de habla inglesa vino a preguntarme. Quería saber por qué estaba en Cuba, dónde me había quedado, qué áreas había visitado en qué época. Ella repetidamente me preguntó por qué estaba en Cuba, y si viajaba sola, y repetidamente le dije que estaba allí con mi marido de vacaciones y tal vez escribir una historia de viaje sobre el país. Empecé a tener la sensación de que pensaban que estaba haciendo algo ilegal”

“El oficial finalmente me explicó que yo había cometido un crimen. Después de más confusión, los oficiales que entraban y salían conversando en español en tonos serios, y me miraban, mi crimen me fue revelado: había intentado dejar el país con pesos convertibles cubanos.”

“Esto es ilegal en Cuba, ya pesar de toda mi investigación previa al viaje … no tenía ni idea. También hay un cambio de oficina justo allí en la terminal, después de la zona de cribado de seguridad, así que ¿por qué no se me permitió cambiar allí? Otros viajeros lo estaban haciendo. Pero me habían señalado, y no había nada que pudiera hacer al respecto ahora. Sólo esperaba que no terminara incapaz de salir de Cuba por mi crimen” relato la bloguera.

El gobierno de Cuba forzó a la estadounidense a firmar varios documentos y le confisco los 800 CUC que llevaba consigo.