En la visita a Moscú este miércoles, el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, durante la mañana fue partícipe en el foro internacional Semana Rusa de la Energía, donde opinó sobre la creación de nuevos mecanismos de gestión del mercado energético y para establecer precios al petróleo que no permitan la especulación.

Luego fue recibido por su homólogo ruso, Vladímir Putin en el Kremlin, Maduro aprovechó la oportunidad para agradecer a Rusia el apoyo prestado en los “momentos difíciles» que ha atravesado su país”.

Los dos mandatarios resaltaron que iban a tocar asuntos de la agenda política y económica bilateral, y de acuerdo a Maduro entre los temas a tratar estaban el de la deuda venezolana y la cooperación técnico-militar.

“La deuda, como cualquier compromiso financiero, es propensa de ser reestructurada”, afirmó el presidente de Venezuela.


“Cualquier reestructuración o refinanciamiento seguramente será objeto de acuerdos entre los dos gobiernos”, agregó.

Hace poco, Antón Siluánov, ministro de Finanzas ruso, aceptó que Rusia negocia la reestructuración de la deuda de Venezuela, que suma 2.800 millones de dólares.

Maduro también buscó apuntalar el acuerdo petrolero entre los países productores de la OPEP, en alusión al acuerdo mencionó la “necesidad de construir una nueva fórmula”, a partir del acuerdo que se pactó en noviembre de 2016 por los países de la OPEP y no-OPEP para reducir la producción mundial de crudo y darle estabilidad a los precios.

“Llamamos a muchos otros países a sumarse al acuerdo. Hemos hablado con responsables de Egipto, el ministro ruso de Energía, Alexánder Novak, y siete países productores de África”, declaró Eulogio del Pino, titular de Petróleo, quien acompaña a Maduro en esta gira.

La nación suramericana ha visto la reducción drástica de sus ingresos petroleros en los últimos años, por lo que trata de incluir a más países en el acuerdo, que data de noviembre de 2016 entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y 11 productores independientes, entre ellos Rusia. Dicha negociación contempló reducir la producción total en 1,8 millones de barriles diarios en aquel entonces, y el mismo ha sido prorrogado hasta marzo de 2018.

El ministro venezolano acotó que esperan “puedan sumarse hasta 40 países”, a este convenio.

Maduro dijo una vez más que siente que Venezuela es blanco de la “persecución financiera” y de otro tipo por parte de Estados Unidos, y resaltó sus buenas relaciones con aliados como China y Rusia “y con las principales empresas petroleras y gasísticas de Rusia”.

Del Pino por su parte declaró a la prensa que están negociando con los gigantes rusos Gazprom y Rosneft un proyecto de desarrollo de yacimientos en la plataforma continental de Venezuela para la exportación.

“Negociamos con Gazprom y Rosneft la posibilidad de desarrollar dos yacimientos y su posterior exportación”, corroboró.

(Con información de Diario de Cuba)