
Un video publicado en TikTok por @maykel.nuez5 muestra varios automóviles BMW de alta gama estacionados en Cuba. Las imágenes provocaron admiración por los vehículos, pero también críticas de quienes ven en esa escena un contraste difícil de ignorar: mientras unos pocos pueden exhibir autos costosos, muchas familias enfrentan apagones, escasez y una pérdida sostenida de poder adquisitivo.
Según las cifras recogidas tras su publicación el miércoles por la noche, el clip superó las 42 100 visualizaciones, los 1 888 «me gusta» y los 131 comentarios en pocas horas. Esos números pueden haber cambiado. El video por sí solo no permite establecer a quién pertenecen los BMW, cuándo fueron importados ni cómo se financiaron.
Entre la admiración y la crítica: «Pan con bistec»
En la conversación apareció la expresión cubana «pan con bistec», utilizada por algunos internautas para referirse a quienes regresan a la isla desde el extranjero y hacen visible un nivel de consumo inaccesible para gran parte de la población. Su uso en los comentarios no demuestra que los propietarios de estos vehículos sean emigrados.
Otros usuarios se concentraron en los costos de mantenerlos y en las condiciones de circulación en Cuba. «Es un carro brutal pero no para allá», escribió uno. «Ahora mismo aquí en EE.UU. ni pagando letra andan montados en eso», comentó otro. Las reacciones mezclan curiosidad, ironía y malestar ante la distancia entre el lujo que se ve en pantalla y las dificultades cotidianas de la isla.
La norma sobre vehículos cambió en 2026
La aparición de autos modernos en Cuba se ha hecho más visible desde la reforma que entró en vigor en enero de 2025. Aquel marco se apoyaba en el Decreto 119 de 2024, sobre transmisión de propiedad, comercialización e importación de vehículos. Sin embargo, esa norma ya fue derogada: el Decreto 163 de 2026 la sustituyó y es la referencia normativa vigente para esas operaciones.
La existencia de vías legales para importar o comprar vehículos no aclara las circunstancias de los BMW mostrados en este video. No hay información pública verificable en el material citado sobre sus dueños, su origen, sus trámites o el dinero empleado para adquirirlos. Tampoco sería correcto atribuirlos sin pruebas a funcionarios, empresarios o cubanos residentes en el exterior.
@maykel.nuez5
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Otros BMW ya habían provocado reacciones
No es la primera vez que un modelo de la marca se convierte en noticia en Cuba. En noviembre de 2025, sitios independientes informaron sobre un BMW M8 Competition, valorado por ese medio en más de 200 000 dólares, que aparecía en un video al salir de un contenedor. Días antes, otro video de un BMW M5 2026 había generado comentarios similares sobre el combustible, las carreteras y el costo del auto.
Esos antecedentes muestran cómo una escena aparentemente dedicada a los aficionados al motor termina abriendo una discusión económica y social. El precio internacional de un automóvil, además, no equivale necesariamente al monto pagado para tenerlo en Cuba, donde intervienen otros costos y reglas.
El contraste con la vida diaria en la isla
El debate adquiere otra dimensión al compararlo con los ingresos de los hogares. En su noveno estudios sobre derechos sociales, publicado en agosto de 2026, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos estimó que el 94 % de los cubanos vivía en pobreza extrema según su metodología.
La organización realizó 1 318 entrevistas en 79 municipios entre junio y julio y señaló que el 68 % de los encuestados declaró ingresos familiares mensuales inferiores a 20 000 pesos cubanos. Se trata de una estimación de una organización independiente, no de un dato oficial universalmente aceptado.
El mismo estudio identificó los apagones, la alimentación y el costo de vida entre las principales preocupaciones de los participantes. Por eso, para muchos espectadores la pregunta no es solo cómo llegaron esos BMW, sino qué revela su presencia sobre el acceso desigual a divisas y bienes de alto valor.
El clip no ofrece respuestas sobre los propietarios. Sí vuelve visible una fractura que provoca reacciones cada vez que un artículo de lujo aparece en las calles cubanas: la posibilidad de consumir bienes caros convive con hogares que luchan por cubrir necesidades básicas.





