El incidente entre una clienta y una vendedora de “felpitas” para sujetarse el cabello se ha vuelto viral en redes sociales entre los cubanos que han aprovechado la ocasión para disipar un poco la dura realidad y han tomado el lleva y trae por dos felpitas a un sinfín de memes.


Lucia Milán, es la compradora que se siente estafada por faltarle dos “felpitas” al paquete de 50; esta envía a su marido a comprar 20 paquetes de “felpitas” a la vendedora Lili Mantilla.

Según explica Lucia había dos paquetes que les faltaban 1 felpita a cada uno, en total le faltaban dos unidades, por lo que le reclamó a la vendedora que le repusiera el faltante o que le reintegrara el dinero de esos dos paquetes en su cuenta de MLC con la que le había pagado.

La vendedora Lili le dijo que enviara a alguien para ponerle las dos felpitas faltantes, pero Lucia (clienta), se negó diciéndole que lo trajera ella hasta su casa o que le reintegrara el dinero.

Lili (vendedora) dijo que reintegraba el dinero cuando devolvieran los dos paquetes con el faltante de una felpita a cada uno.

El incidente Lucia vs Lili, quedó en que una mantiene su acusación de estafa y la vendedora mantiene su honradez en su negocio de felpitas y además todo dio pie en redes sociales a risas y burlas por dos felpitas faltantes y a simpáticos memes.


La vendedora Lili quiso dar su versión de los hechos que suscitaron tan penosa situación con burlas y memes por parte de los internautas ante la falta de 2 felpitas, compartiendo una directa en redes sociales, que la han hecho famosa gracias al faltante de 2 felpitas que tanto disgustó a Lucia la compradora.

Lucia hizo una publicación de lo que le sucedió para alertar a otros compradores no les ocurra lo mismo, en el chat del portal Todo bebes en La Habana, a continuación un fragmento del mismo:

“Buenas noches, hoy me pasó algo feo y quiero comentarlo con todas para que no les suceda lo mismo. Resulta que vi en Facebook una muchacha que vende paquetes de felpas y me pareció buena idea invertir en eso para, ustedes saben, revender”.

Y termina diciendo: “La muchacha se llama Lili Mantilla y es de alta habana, no caigan en su estafa bueno. Ayudenme compartiendo para q todos vean q me estafaron”.

Todo este lleva y trae por dos felpitas faltantes ocurre mientras el país se encuentra sumergido en tantas penurias de todo tipo, en la que las preocupaciones por poder llevar un plato de comida a la mesa les cuesta un pelo menos en la cabeza a los cubanos.