El dueño de una pensión en Montevideo, Uruguay estafó a una veintena de migrantes cubanos, a pocas semanas de que los isleños se instalaran en el inmueble, emplazado en el cruce de las calles Hermano Damasceno y Paysandú, les llegó una orden de desalojo, reporta CubaNet citando información del diario Portal Montevideo.

Los migrantes cubanos, muchos de ellos con sus hijos menores, presentaron una denuncia por estafa en la Fiscalía General de la Nación y, de momento, han conseguido una prórroga para mantenerse viviendo allí.


Según Juan Ceretta, abogado y asesor legal de los inmigrantes, los antillanos llegaron a Montevideo, y les avisaron que habían unos apartamentos que se rentaban.

«Una persona con la llave del apartamento, que se presenta como el administrador, pide unos cinco mil dólares, como alquiler de pago adelantado de dos años. Estamos hablando de apartamentos en muy mal estado, los baños no tienen agua, no hay instalación eléctrica, en realidad son inhabitables. Para ellos era una posibilidad de vivir en un hogar», reveló Ceretta.

El abogado confesó que todo se trataba de una artimaña para sacar provecho de la situación de los migrantes cubanos, quienes firmaron un documento, que decía alquilaban el inmueble por dos años.

El administrador les dijo entonces, que para que tuviesen más tranquilidad otros cubanos podían firmar con testigos.


«Resulta que a los 20 días que están ahí les cae un cedulón de desalojo, donde el que inicia el juicio es aparentemente el dueño de la finca, aunque no lo acredita, que desaloja al que se presenta ante ellos como administrador», sostuvo el jurista.

El supuesto propietario desaloja al arrendador, pero la policía fue a buscar a los cubanos que estaban dentro, porque el «administrador» desapareció de inmediato, contó Ceretta.

«Estamos buscando una solución, porque por más que Fiscalía formalice a los involucrados no solucionamos el tema de vivienda para estas personas», añadió.

El asesor legal explicó al diario local que desconoce si quien aparece como propietario del edificio está involucrado en el tema, o conoce a quien dice ser arrendador.

Ya es la segunda ocasión que sale a la luz pública, un caso en el que se desaloja a migrantes cubanos en Uruguay, en junio pasado, otro grupo de isleños fue estafado por una mujer que les rentaba.

En dicha oportunidad 34 familias que allí vivían, recibieron una orden de desalojo.