Tienda de juguetes en el Zoológico Nacional

«Mi abuela y mi madre conservaron la tradición en voz baja», explica Suany del Valle, de 45 años, refiriéndose a la celebración de los Reyes Magos, ella rememora que en los 80 del pasado siglo, el régimen cubano no veía bien que se festejara el 6 de enero, o cualquier mención a Melchor, Gaspar y Baltasar, reporta 14yMedio.


«Pero ahora que se permite, mucha gente prefiere entregar los regalos en la noche del 24 de diciembre», comenta del Valle.

La habanera graduada de economía detalla que en su infancia, compró juguetes a través de un mecanismo de distribución racionada que se inventó durante los años en que Fidel Castro gobernaba, y entraban a Cuba muchas mercancías subsidiadas por la URSS.

«Pasaron la venta de juguetes para julio para borrar cualquier cercanía con los Reyes Magos y había que hacer largas colas para alcanzar una muñeca», rememora Suany.

Geovanny López, de 28 años y comerciante informal, según dice en el mercado negro, las ofertas estuvieron orientadas a los regalos infantiles para entregar en Navidad: «vendimos la mayor parte de los juguetes en los días previos al 24 de diciembre, algunos padres querían guardarlos para los Reyes Magos, pero la mayoría quería entregarlos ese mismo día».


«Viajé a Panamá a principios de diciembre con una lista de encargos de clientes que buscaban, principalmente, accesorios y disfraces relacionados con Santa Claus, árboles de plástico, luces, bolas y guirnaldas para decorar, además de juguetes para niños», contó el negociante.

«La mayoría de los compradores me advirtieron que necesitaban los regalos para la Navidad», añadió.

Un residente en Tampa, Estados Unidos, Miguel Godínez explica que envió a su familia en Cuba unos 300 dólares, para que celebraran «bien» el Fin de Año, «y para que compraran regalos de Nochebuena».

«Cuando llegué a Estados Unidos durante la crisis de los balseros, me sorprendió que casi nadie celebraba el 6 de enero, con el tiempo me acostumbré a Santa Claus», expresó el cubanoamericano de 54 años.

«Es mejor así, porque entonces estamos haciendo las mismas cosas, los mismos días y casi a la misma hora aunque yo no esté con ellos, por eso nos sentimos más unidos», agregó Godínez, quien ve mejor que su familia al igual que él festeje al Santa Claus de los presentes, y no a los Reyes Magos.

El independiente diario cubano, 14yMedio, apunta que en la Isla, los cubanos no se refieren a Papá Noel o San Nicolás, sino a Santa Claus, por la influencia de los antillanos que viven en Estados Unidos, que viajan con frecuencia al país caribeño. De acuerdo a un censo de 2013 realizado en EEUU, dos millones de cubanos viven en territorio estadounidense, contando a los nacidos aquí de padres isleños.

Otra cuestión que tampoco ayuda a que la tradición de los Reyes se mantenga, es el desabastecimiento que reina en la Isla.

«Todos los departamentos infantiles están vacíos o casi vacíos», se queja una madre cubana.

«Solo he podido comprarles chocolates porque juguetes no hay», confiesa Liane, quien tiene dos hijos, uno de 6 y 9 años.

Una maestra de la Habana del Este, donde Liane vive con sus niños, les dijo que «los Reyes Magos no existen», y que es una tradición «capitalista».

Liane se quejó en la dirección de la escuela primaria, pero según cuenta, los pequeños dejaron de poner agua a los camellos antes de acostarse «ni hacen la carta a los Reyes porque saben que con agua o sin agua, con carta o sin carta, los regalos no cambiarán», detalló la madre.

Otra cubana lamentó en sus redes sociales, haber visitado el departamento de juguetes de la Céntrica Plaza de Carlos III, el pasado 3 de enero y haber hallado todos los estantes vacíos.

«Qué emoción, fuimos a buscar los juguetes por los Reyes…», escribió Maria Ysabel Travieso, junto a imágenes de las estanterías totalmente vacías.

«Es una falta de respeto con nuestros niños😠😠😠😠»; «WAOOOOOO parece que pasó una plaga. POR DIOSSSSSSSS; «Hay una gran variedad … De estantes vacíos», escribieron algunos usuarios en redes sociales.

La tradición de los Reyes Magos Cuba la heredó de España.