Los vecinos de una comunidad en Coral Springs, en el sur de la Florida, le tenían gran aprecio a su cartera, quien creían era una persona sonriente y amable, pero cuando su correspondencia comenzó a faltarles comenzaron a dudar del carácter moral de la trabajadora.


Vecinos en el área dijeron a Brian Entin en un reportaje especial de 7News que quedaron muy decepcionados de comprobar sus sospechas sobre Coleen Coleman.

“Confié en ella. Pensé que era una buena dama, pero ella, ella solo … era una estafadora ”, le dijo a Entin, Mike McEntee.

McEntee dijo que su esposa se dio cuenta de que los nietos no estaban recibiendo sus tarjetas de cumpleaños y poco dinero en efectivo que les enviaban; y ahí comenzaron las sospechas que se unieron a la de otros residentes.

“Uno de mis hijos vive en Noruega y envió una tarjeta con fotos de sus hijos, mis nietos, como un bonito regalo para Navidad. ¡Y nunca me llegó! Esperas por eso y no llega..Te sientes vacío», dijo por su parte James Durkis.


Al notar que nunca recibían dinero o tarjetas, se les hacía obvio que algo no estaba bien y fueron a denunciarlo a la oficina de correos.

Tras una investigación pudieron atrapar a Coleman usando tarjeta de regalos que nunca llegaron a su destino en tiendas como Walmart y Publix y hasta Wendy’s.

Los investigadores decidieron tenderle una trampa, y de esta forma pusieron $ 300 en un sobre de tarjeta de felicitación y lo pusieron en un buzón en la ruta de Coleman. Dentro del sobre había un sensor que al abrirse les avisaría y solo 11 minutos después recibieron la alerta.

Los agentes revisaron el camión de correo de Coleman y encontraron el efectivo en su bolso junto con 16 tarjetas de felicitación abiertas.

Coleman se declaró culpable de robo de correo por parte de un empleado del Servicio Postal de EE. UU. y será sentenciada el jueves en un tribunal federal.