Tras las rejas se encuentra un hombre de Miami acusado de agredir a su esposa con un arma blanca.

Se trata de Eric Javier Sardinas-Vielles, de 38 años, quien apuñaló a su mujer 11 veces y condujo en su vehículo por la ciudad pasando por varios hospitales hasta finalmente dejarla en uno.

El incidente tuvo lugar el jueves en horas de la madrugada luego de llegar a casa y acusarla de serle infiel, compartió Local 10 News.

La víctima dijo a las autoridades cuando la fueron a ver al Jackson Memorial Hospital, que el miércoles ambos fueron a trabajar y que se mantuvieron en contacto durante el transcurso del día. Ella fue la primera en llegar a la casa esa noche.

Ella dijo que cuando el acusado llegó a casa mas tarde, le dijo que había recibido una llamada telefónica de un número bloqueado que le decía que su esposa tenía una relación con otra persona.

Se enojó cuando ella dijo que no estaba «teniendo una aventura con nadie». Sardinas supuestamente la agarró del pelo, la arrastró al dormitorio y luego fue a la cocina, donde agarró un cuchillo.

La víctima dijo que comenzó a apuñalarla repetidamente mientras decía: «Te voy a matar, te voy a matar». Dijo que se defendió en un momento poniendo una canasta de ropa sucia entre ella y el acusado.

Después de suplicar y suplicar, el acusado se detuvo, según la víctima, y ​​comenzó a disculparse. Logró convencerlo de que la llevara a un hospital, pero Sardinas condujo por el Coral Gables Hospital, el Kendall Hospital, y finalmente la dejó en el Jackson Memorial mientras ella gritaba de dolor casi una hora después.

Antes de que Sardinas-Villes la dejara en el hospital, la víctima dijo que le preguntó si le diría a la policía sobre el incidente. Ella dijo que no lo haría. Los médicos del hospital fueron los que contactaron a la policía para reportar que tenían una paciente víctima de violencia doméstica.

Ella entonces dijo a la policía que no era la primera vez: el 29 de julio, Sardinas le dio un puñetazo en la cara y le cortó el pecho, pero ella no denunció a la policía.

A Sardinas se le acusado de intento de asesinato, secuestro y daños corporales con un arma mortal.