Un complejo de apartamentos en Boca Ratón contrató los servicios de un cazador para eliminar iguanas, sin saber que un accidente podía suceder.

El incidente tuvo lugar en el complejo residencial de Parkside, cuando la propietaria E-Lyn Bryan escuchó al hombre que trabajaba en su piscina gritando de dolor.


“Rápidamente salí al patio y vi que tenía un disparo en su pierna. Horrible. Le salía mucha sangre”, recuerda la dueña de la vivienda, quien aún no logra recuperarse del susto.

La víctima fue tratada en la escena y no hubo necesidad de llevarle al hospital pero Bryan está muy molesta con lo sucedido sobre todo porque no en una, sino en varias ocasiones, se quejó a la administración del condominio sobre la presencia del cazador y sobre la matanza de las iguanas.

“Al parecer fue con una pistola de balines y aunque el hombre está bien, pudo ser peor. Yo ahora tengo mucho miedo, por mí, por las mascotas de mis vecinos y sobre todo, por los niños que siempre están en esta zona. ¿Te imaginas si le hubiese dado a un niño?”, dijo Bryan a Telemundo 51.

«Caminan por todas partes y muchos vecinos están molestos. No es mi caso. A mí lo que más me preocupa es la seguridad de nosotros aquí y que esta historia no se repita”, añadió.


Las autoridades consideran que se trató de un accidente, por lo tanto, el cazador de iguanas no enfrenta cargos. En Florida está permitido matar iguanas, pues se consideran una especie invasora que amenaza la flora y la fauna de la región, según compartiera en un comunicado recientemente la Comisión de Pesca y Vida Salvaje de Florida.

Mientras que las autoridades permiten que se les dispare, no permiten que se ahoguen, congelen, o envenenen porque entonces se consideraría crueldad animal, lo cual es penado bajo la ley.