Trump difunde llamados a reemplazar a María Elvira Salazar tras sus críticas a las redadas migratorias

La relación entre el presidente Donald Trump y la congresista republicana María Elvira Salazar atraviesa su momento más tenso. El sábado, Trump compartió en Truth Social una serie de publicaciones de otros usuarios que arremeten contra la representante de Miami. Algunas la acusan de traicionar al presidente y una plantea que los republicanos necesitan a otra persona para ocupar su escaño.

El gesto llega poco más de una semana después de que Salazar difundiera un anuncio de campaña grabado frente a la Casa Blanca. Mirando a la cámara, la legisladora le dijo a Trump que algunas de las acciones de su gobierno en materia migratoria habían «ido demasiado lejos». También advirtió que parte de los votantes hispanos que lo apoyaron en 2024 se sienten traicionados por el alcance de los arrestos y las deportaciones.


La respuesta del presidente eleva una diferencia política que, hasta hace pocos días, parecía manejable para ambos. Trump había dicho públicamente que seguía apoyando a Salazar pese a no compartir su posición. Ahora ha dado visibilidad a mensajes que piden sustituirla, mientras ella se prepara para defender en noviembre el distrito 27 de Florida.

De una conversación «fantástica» a los ataques en Truth Social

Tras la publicación del anuncio, Salazar afirmó que había hablado con Trump sobre inmigración y describió la conversación en términos positivos. Según contó, le trasladó su preocupación por el efecto que la política migratoria podría tener entre los hispanos que respaldaron al Partido Republicano en las últimas elecciones presidenciales.

El presidente confirmó entonces que había visto el anuncio y que continuaba apoyando a la congresista. Sin embargo, dejó clara su discrepancia: sostuvo que él mantiene una postura firme sobre la frontera y que Salazar no comparte plenamente esa posición. También afirmó que su respaldo había sido decisivo para que ella ganara por primera vez su escaño en 2020.

El sábado cambió el tono de la confrontación pública. Trump compartió al menos 14 mensajes críticos de Salazar, según el recuento de CNN. Uno de los usuarios pidió un «nuevo republicano» para reemplazarla; otros cuestionaron su lealtad al presidente y la acusaron de favorecer una amnistía migratoria. Esas expresiones pertenecen a los autores de las publicaciones que Trump difundió: el presidente no ha anunciado personalmente un candidato alternativo ni ha retirado formalmente su respaldo a Salazar.

La diferencia importa porque el apoyo presidencial sigue siendo un factor de peso dentro del Partido Republicano. El 17 de agosto, Trump había publicado un respaldo explícito a la reelección de Salazar, a quien elogió por su trabajo en el Congreso. Poco más de un mes después, amplifica mensajes de quienes quieren verla fuera del cargo.


Consultado por POLITICO sobre si ese cambio significaba que Trump retiraba su respaldo, un funcionario de la Casa Blanca no respondió directamente. Sí señaló que la postura migratoria de Salazar no representa la del presidente y defendió el énfasis que Trump puso en la seguridad fronteriza durante su campaña. La oficina de la congresista no había ofrecido una reacción inmediata al medio.

La Ley Dignidad, otro punto de fricción

El anuncio frente a la Casa Blanca no es la única causa de los ataques que recibe Salazar de sectores cercanos a Trump. Desde hace tiempo, la congresista impulsa junto a la demócrata Verónica Escobar la Ley Dignidad, una propuesta de reforma migratoria que combina medidas de seguridad fronteriza con una vía de estatus legal para ciertos inmigrantes indocumentados que llevan años en Estados Unidos. El proyecto de 2025 también contempla cambios en asilo, verificación de empleo e inmigración legal.

En el programa propuesto, quienes hayan estado físicamente en el país desde el 31 de diciembre de 2020 podrían solicitar participar si cumplen requisitos como una revisión de antecedentes penales y pagos establecidos por el proyecto. Durante siete años, los participantes tendrían autorización para trabajar y protección frente a la deportación mientras mantengan las condiciones exigidas. Al completar ese período, podrían solicitar un estatus renovable que les permitiría seguir viviendo y trabajando en Estados Unidos. Esa parte del proyecto no les concede por sí misma una vía a la ciudadanía.

Salazar rechaza que esa propuesta sea una «amnistía». Sus críticos dentro del movimiento de Trump, en cambio, consideran inaceptable abrir una vía de estatus legal a personas que entraron o permanecieron en el país sin autorización. Esa disputa de fondo ayuda a explicar por qué su anuncio de campaña provocó una reacción tan intensa: la congresista cuestionó el alcance de las operaciones migratorias mientras defiende una reforma que una parte de la base republicana rechaza.

Una disputa con consecuencias en Miami

Salazar representa un distrito de mayoría hispana en el área de Miami. En su anuncio sostuvo que muchos de esos votantes respaldaron la deportación de delincuentes, pero no esperaban que las operaciones migratorias afectaran también a personas sin antecedentes penales. Es el argumento con el que intenta persuadir a Trump de cambiar el rumbo de su política de aplicación de la ley.

Su crítica también la coloca bajo presión desde dos direcciones. Los partidarios más duros del presidente la acusan de apartarse de sus promesas sobre inmigración. Desde la oposición demócrata, cuestionan que se distancie ahora de una administración a la que ha apoyado en otras decisiones. El escaño de Salazar figura entre los objetivos de los demócratas para las elecciones de noviembre.

Por el momento, el hecho comprobado es que Trump difundió ataques y llamados a reemplazarla sin comunicar una ruptura formal. Queda por ver si mantendrá el respaldo que le dio en agosto o si la disputa migratoria terminará afectando directamente su campaña. Para Salazar, el reto inmediato será sostener su advertencia sobre las deportaciones ante los votantes de Miami mientras responde a una ofensiva que ahora cuenta con la difusión del propio presidente.


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