Bañistas en la playa de Miami Beach lograron captar a un tiburón que se acercó a pocos metros de la orilla.

El tiburón de cuatro o cinco pies (aproximadamente 1.5 metros) se acerco lo suficiente como para ser captado por la cámara del teléfono de un bañista.

Se trataba de un nodriza o gata que por lo general no son considerados muy peligrosos aunque muerden a alguien en Florida una o tres veces al año.

En el verano del 2016, una joven de 23 años fue mordida por un tiburón nodriza que no se quería soltar de su brazo. La mujer tuvo que ir al hospital para que le quitaran el tiburón muerto.