Persecución policial. Foto: Captura de pantalla Local 10

Un hombre que fue testigo del intercambio de balas en el lamentable incidente donde murió el joven conductor de UPS de Miami asegura que la policía fue la primera en abrir fuego.


La madre de Frank Ordoñez tiene el corazón roto desde que su hijo muriera trágicamente el pasado 5 de diciembre del 2019 tras ser víctima de un secuestro. Este jueves a casi un año de su muerte, habló por primera vez en compañía de su abogado quien la representa en una demanda contra los departamentos de policías que intervinieron y los cuales estan bajo investigacion por el incidente que dejó a dos inocentes sin vida, Ordoñez y Rick Cutshaw.

El abogado de Luz Apolimario, Michael Haggard, dijo en la conferencia de prensa compartida por el Nuevo Herald que el testigo Carlos Lara, quien estaba en un vehículo cercano al camión de UPS, aseguró que fueron los policías los primeros en disparar. También dijo que Lara fue ese mismo día a la estación de la policía a dar su testimonio dejando claro que «la policía disparó primero».

«Venir aquí hoy para mi ha sido revivir ese momento. Perder a un hijo no es fácil, y peor cuando uno lo ve en la televisión cómo te matan a tu hijo, un excelente hijo, un padre de familia», dijo la madre de Ordóñez con la voz entrecortada.

«Yo lo que pido es justicia. Ya no me lo van a devolver, yo lo que pido es justicia», dijo Apolimario.


Tanto su abogado como el abogado de la familia de la otra víctima inocente, criticaron duramente a las fuerzas del orden público, acusando a los investigadores de retener información como las pruebas balísticas que habrían mostrado quién hizo los disparos fatales en una batalla campal a tiro limpio.

“Fue una imprudencia absoluta. No hubo la menor estrategia táctica. Trataron de acorralar a los dos secuestradores y usaron a los civiles como escudos humanos. Empezaron a disparar a mansalva sin ningún respeto por las vidas de las personas”, dijo Haggard.

“No sabemos qué balas lo mataron porque no tenemos los reportes”, añadió.

Troy Walker, el agente especial del Departamento de Policía de la Florida (FDLE), que está a cargo de la investigación sobre el incidente, dijo que su máxima prioridad es llevar a cabo una pesquisa exhaustiva e imparcial. Walker agregó que a las familias se le ha dado alguna información.

“Sin embargo, dar un tipo de información específica durante una investigación abierta hace que sea difícil, si no imposible, determinar exactamente qué pasó. Algo todavía más importante, es que este caso se presentará ante un jurado de instrucción del Condado Broward, de ahí que no queramos comprometer la integridad de la investigación”, dijo Walker en una declaración. “Seguimos pidiendo que tengan paciencia mientras la investigación continúa. Toda la información (los reportes del caso, los interrogatorios, videos y pruebas forenses) estarán listos después que se cierre el caso”.

Casi 11 meses después del incidente, las agencias policiales han dado a conocer muy poca información sobre el caso. El FBI se encargó de la pesquisa, y la FDLE está investigando lo sucedido, en tanto se cree que fiscales del Condado Broward solicitarán la creación de un jurado de instrucción para decidir si se presentan o no cargos delictivos.