La revista oficialista La Jiribilla, publicó un largo escarnio titulado: “Tania Bruguera: libertad de expresión bajo oferta y demanda”, donde acusa a la artista de usar una fachada artística para sus intereses políticos, y le cuestiona el carácter legal de sus acciones artísticas.


El poeta y narrador, Antonio Rodríguez Salvador, escribió en favor del oficialismo, y desprestigiando a la artista plástica cubana.

Salvador, cuenta con una decena de libros en editoriales de provincia, y ha realizado publicaciones en La Jiribilla, sobre Fidel Castro, Venezuela, y el Che Guevara, lo que significa que es un incondicional del castrismo.

Incluso usaron la imagen de su licencia de cuentapropista, acusando a Bruguera de recaudar fondos en el exterior, la publicación saca a la luz eventos de 2009, y llega hasta las últimas acciones y talleres docentes; no mencionan a favor de ellos, los arrestos policiales y amenazas de la Seguridad del Estado.

Según el escritor oficialista, el performance de la artista en Colombia, en 2009, se trató de una acción delictiva, cuando Bruguera ofreció cocaína a los presentes y donde usó como representantes del conflicto a un ex paramilitar, un ex guerrillero, y una desplazada. Colombia no ha impugnado a Tania Bruguera de manera legal, pero el régimen lo pide a gritos.


Bruguera dijo a Martí Noticias, que se siente sorprendida “como ellos dicen que yo no soy artista, todo eso me sorprendió”.

El artículo de La Jiribilla, deja entrever que con el performance de la cubana “dejaría de existir la cocaína”. Según la creadora, ella nunca ha hecho esas declaraciones, “me parece increíble cómo dicen tantas mentiras de una manera desvergonzada”, asevera nunca haber buscado ese objetivo con el performance.

“Jamás yo, una artista, diría que una artista podría cambiar el problema de un país, son declaraciones que nunca he hecho”, expresó la disidente, quien es víctima de una campaña más del Gobierno cubano para difamar a los que se le oponen de manera abierta.

Otro performance famoso de Tania, fue El Susurro de Tatlin No.6, consistió en poner un micrófono en la Plaza de la Revolución, para que los cubanos opinaran sobre la realidad de Cuba, cuando la Administración Obama y Castro anunciaron el inicio de conversaciones en diciembre de 2014. La actividad artística nunca llegó a realizarse, Bruguera fue arrestada dos veces, y otros opositores fueron brutalmente golpeados, este hecho también fue silenciado por la revista estatal.

La artista plástica que ahora lidera el Instituto de Artivismo Hannah Arendt (INSTAR), fundado por ella misma, lanzó una campaña para recaudar fondos. La Jiribilla arremete entonces contra Bruguera por haber recaudado 100 mil dólares.

La disidente ha sido citada por la policía política en Cuba, para recibir reprimendas porque INSTAR “no tiene un marco legal… que yo estaba trayendo gente a Cuba con una visa de turista”, al segundo Taller del instituto estuvieron invitados, el estadounidense, Gregory Sholette y la curadora bielorrusa Olga Kopenkina.

Amenazaron a los extranjeros, y el taller tuvo que sesionar en un parque, pues no podían poner un pie en casa de Bruguera.

Pero la artista más firme que nunca, dijo que pese al hostigamiento y amenazas, “el instituto va a existir, se va a hacer y cada mes vamos a hacer nuestro taller”.

(Con información de Martí Noticias)