Un temporal fue el causante de que el esperado enfrentamiento entre el Celta de Vigo y Real Madrid, que estaba previsto a realizarse este domingo a las 8:45 p.m., hora de España, se suspendiera.


En una nota informativa, la Liga Española de Fútbol expresó que el Ayuntamiento de la ciudad de Vigo, Galicia, informara que el estadio de Balaídos no tenía la seguridad requerida para los espectadores ni jugadores.

«La Liga propondrá posibles fechas para disputar el citado partido escuchando la opinión de los clubes y los operadores de televisión», señala el comunicado.
Por su parte, el reporte del Ayuntamiento de Vigo señala que parte del techo del estadio terminó desprendido.

«El estado actual de la cubierta de la grada de Río, con desprendimientos de aprox. 20 m2 de chapa de cubrición, desplazamientos y falta de seguridad en el anclaje de las otras chapas, hacen imposible el uso de las instalaciones con garantías de seguridad, ante el riesgo de nuevos desprendimientos de chapas y el imprevisible del desplazamiento y afección de las piezas desprendidas en su caída que pueden afectar tanto a los graderíos como al propio terreno de juego, existiendo por tanto riesgo de daño tanto a espectadores como jugadores si se permite el uso en estas condiciones», resalta.