A uno de los miembros del jurado del programa televisivo Bailando en Cuba se le nota un acento diferente. Refuerza mucho la “z”, pero esa inconfundible pronunciación no es lo único que la distingue. Su nombre es Susana Pous y en su rol de jueza ha sabido impartir justicia porque es dueña de un aval muy prestigioso como bailarina y también como coreógrafa.

Decidir quién será la pareja campeona del popular concurso de baile, en una isla llena de talento artístico como Cuba, no es tarea sencilla. Pero la producción del programa sabe con certeza que en los experimentados coreógrafos Santiago Alfonso, Susana Pous y Lizt Alfonso puede descansar la difícil decisión.

Susana lleva España y la danza en sus venas y aunque no es cubana, al verla bailar parece como si realmente hubiera nacido aquí. 21 años tenía cuando llegó a esta Isla caribeña, donde ha pasado 19 años de su vida perfilando un estilo danzario único que no ha parado de recibir reconocimientos.

¿Qué se puede esperar cuando se está esperando?, Malson, Showroom, y Welcome… En cada una de esas piezas está la esencia de sus coreografías, todas colmadas de miles de aplausos en los escenarios de Cuba y en más de 20 festivales del mundo como el Avignon y Montpellier, el DanseEncore o el Holland Dance Festival.


Pero, ¿por qué escoger Cuba para consolidar su carrera?

Susana vino a Cuba en el año 1999 con el aval de haber bailado y estudiado en prestigiosas academias del mundo. Su talento la condujo muy lejos. Barcelona, Madrid y luego New York a donde llegó por ser la ganadora de la beca que concede el American Dance Festival de la Universidad de Durham en Carolina del Norte.

Nunca más pudo olvidar lo que aprendió en la Martha Graham Center y en la Dance Space de Nueva York, tampoco lo que le enseñaron los prestigiosos profesores David Zambrano, Carl Paris y David Dohrfman, de quienes aprendió mucho. Tanto que pudo formarse un estilo propio, marcado por un singular histrionismo, quizás heredado de la formación de interpretativa que recibió en el Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña.

A Cuba la conoció por vez primera en 1998 cuando vino junto a María Rovira para montar una pieza en Ballet Nacional. De un cubano también se enamoró, hacía unos meses había conocido a X Alfonso en España. Pero en el ir y venir constante, Susana tuvo que decidir, y elección fue radicar para siempre en esta isla donde además nacieron sus dos hijas.

En las reconocidas compañías Tránsit, Selene Lux Danse y Satsumas dejó su huella, pero definitivamente a la que más años dedicó fue a Danzabierta. Conjugar la albor de madre, y bailarina no fue fácil, pero Marielena Boán, directora de Danzabierta le dio la oportunidad. Susana era feliz por ser madre, pero tenía muchas ganas de bailar.

Cuando se dice Danzabierta hay que mencionar a Susana, porque ayudó como nadie a seguir consolidando la compañía, justo cuando Marianela Boán, la directora tuvo que partir a Estados Unidos. En las manos de Susana quedó la compañía Danzabierta con un montón de giras y presentaciones por delante.

Cuenta ella misma, que hubo quien cuestionó la decisión de que ella dirigiera la compañía, pero el tiempo y su talento se impusieron y lo que pudo ser solo un año, se convirtieron en casi 30 al frente de una de las compañías de danza contemporánea de Cuba.

Muchos, sienten que hubo una ruptura, en el momento que ella decidió crear hace solo unos meses Mi compañía, su propio proyecto de danza, pero Susana Pous ha dicho que este paso era el mejor momento para cerrar una etapa de su vida y abrir otra, justo en el momento que Danzabierta cumplía sus 30 años de fundada.

Aunque parezca increíble Cuba le ha dado mucho. El amor, primero de la mano de X Alfonso y ahora como esposa del actor Caleb Casas, aquí nacieron sus hijas y aquí también hizo posible su sueño de consolidarse como bailarina, profesora y coreógrafa.

!Susana Pous, es una española con mucha cubanía por dentro y una gran capacidad para reinventarse!