El responsable de la masacre con la mayor cifra de víctimas en la historia moderna de Estados Unidos, es Stephen Paddock, quien residía de manera permanente en el estado de Nevada, pero durante una etapa disfrutó de playas, sol y casinos de la Florida.

Paddock, contador público retirado de 64 años de edad fue dueño de una vivienda en la comunidad Heritage Isle, exclusiva para mayores de 55 años desde abril del 2013 a mayo de 2015, así lo informaron los registros públicos de propiedades del Condado Brevard.

La casa de dos habitaciones se compró por $246,000 a la constructora inmobiliaria Lennar y fue vendida dos años después por $11,000 menos.

Florida Today entrevistó al dueño actual de la casa quien reveló que no tuvo ninguna interacción con Stephen Paddock en el momento de comprar la vivienda.


No se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo Paddock estuvo viviendo en la comunidad, aunque residentes de la vecindad dijeron al medio local que el hombre de 64 años no había estado mucho tiempo.

“La primera vez que lo conocimos, nos entregó la llave de la casa y dijo: ‘¿Le echarías un ojo a la casa? Sólo vamos a estar aquí de vez en cuando”, comentó Sharon Judy, uno de los vecinos a Florida Today.

La vecindad recordó además, que el asesino les dejó saber que era un hombre que se dedicaba a viajar y que vivía de las apuestas.

Este lunes también se reveló que Paddock tiene un hermano que vive en el este de Orlando, quien quedó consternado de ver la masacre que había ocasionado su familiar.

Eric Paddock declaró que estaba “completamente estupefacto” y que no entendía lo ocurrido, de acuerdo al Orlando Sentinel. “No tenemos idea de qué ocurrió. Es como si un asteroide hubiese hecho impacto sobre la familia”, añadió a Las Vegas Review-Jornal.

Según el hermano, la última vez que habló con Paddock fue tras el paso del huracán Irma y pidió a las autoridades y los medios que cuando se descubra por qué “sucedió esto, háganoslo saber”.

El asesino se suicidó antes de que las autoridades lo hallaran en la habitación del hotel.

Según las autoridades Paddock disparó desde el piso 32 del casino y hotel Mandalay Bay hacia una multitud que asistía a un festival de música country, convirtiendo el acto en una gran masacre.

De acuerdo a la policía este hombre no tenía ningún antecedente criminal ni registros de arrestos. Además de contador público, tenía una licencia de piloto y poseía permiso para caza mayor, válido para Alaska.

A pesar de que las autoridades dijeron que no tenía vínculos conocidos con organizaciones terroristas, este lunes el Estado Islámico (EI) asumió la autoría del tiroteo y dijo que Paddock “se convirtió al islam hace varios meses”.

(Con información de El Nuevo Herald)