El sospechoso de una serie de ataques con paquetes bomba que atemorizaron a Austin, Texas, se inmoló a primera hora del miércoles al ser cercado por las autoridades, poniendo fin a un dramático episodio que causó dos muertos y cuatro heridos en la capital de Texas.


Las autoridades habían identificado al sospechoso en las últimas 24 o 36 horas y lo localizaron en un hotel de la carretera Interestatal 35 en Round Rock, un suburbio de la capital de Texas, dijo el jefe de la policía de Austin, Brian Manley, en una conferencia de prensa.

La policía esperaba la llegada de vehículos balísticos cuando el coche del sospechoso comenzó a alejarse, agregó. Según el relato del funcionario, siguieron al auto, que se paró en una zanja a un lado de la calzada.

Cuando efectivos de un escuadrón táctico SWAT se acercaron a él, el sospechoso detonó un explosivo dentro del auto, dijo Manley. El estallido derribó a un agente, mientras que otro disparó su arma, añadió.

Las autoridades llamaron a estar alertas ante la posibilidad de que haya dejado otros paquetes con explosivos.