El artista Romero Britto, con sede en Miami, recibió una orden de su arrendador de pagar 99 mil dólares en pagos de renta atrasado.


Todo viene por una disputa en su galería 532 Lincoln Road de la cual quiere salirse antes de contrato y su arrendador exige el pago de lo que se debe.

En una carta del 29 de mayo a Denison, Alan Kluger, el abogado de las compañías de Britto, escribió que el propietario “permitía que multitudes de vagabundos se congregaran fuera de las puertas de Britto” y afirmó que los artistas callejeros ruidosos estaban disuadiendo a clientes potenciales de su galería.

“En un día cualquiera, la entrada de la galería de Romero está inundada de vagabundos y mendigos que intimidan a los clientes e interfieren con los negocios”, decía un comunicado de un representante de relaciones públicas del abogado de Britto.

La queja de Britto no incluye ninguna estadística criminal para respaldar sus acusaciones.


Un juez dictaminó el domingo que Britto debe continuar haciendo sus pagos de arrendamiento mensuales mientras la demanda es litigada.