Reos que propinaron golpiza a Jorge Barahona – Oscar Martínez, de 29 años; Devaun Spaulding, 27; Hakeem Drane, de 24 años; Armando Verdecia, 21; y Klauss Moise, 20.

El pasado 1 de marzo cinco reos arremetieron violentamente contra Jorge Barahona, el hombre de Miami acusado hace 10 años de torturar a unos hermanos jimaguas y matar a golpes a la niña.

El incidente tuvo lugar en la prisión donde Barahona se encuentra retenido en espera del juicio por el crimen del que se le acusa hace ya 10 años.


De acuerdo a Local 10 News, que obtuvo copia del informe policial redactado tras el incidente, los cinco hombres cubrieron las cámaras de seguridad para llevar a cabo su plan. Atacaron a Barahona, de 53 años, mientras este dormía, y lo dejaron golpeado y adolorido.

El motivo, según el reporte, fue debido a «la naturaleza de sus cargos pendientes».

Según el informe, Barahona presentaba múltiples hematomas en la cara luego de la golpiza, además de sangrar en la nariz y un pequeño corte en el lado izquierdo de la nariz.

Las autoridades identificaron a los reos que atacaron a Barahona como Oscar Martínez, de 29 años; Devaun Spaulding, 27; Hakeem Drane, de 24 años; Armando Verdecia, 21; y Klauss Moise, 20.


Los hombres estaban detenidos por varios cargos, incluidos robo a mano armada, robo, agresión, intento de asesinato y asesinato.

Los hombres ahora enfrentan cargos adicionales de agresión por atacar a otro detenido.

En febrero de 2011, las autoridades encontraron en el vehículo de Barahona el cuerpo sin vida de Nubia Barahona de tan solo 10 años de edad. El hermano de la niña también estaba en el vehículo, seminconsciente y convulsionando.

El niño dijo a las autoridades que el acusado y su mujer, quienes eran sus padres adoptivos, los maltrataban físicamente con golpizas frecuentes; y que escuchó mientras Barahona golpeaba a su hermana el día de su muerte.

La policía dijo que el cuerpo de Nubia estaba en el vehículo envuelto en plástico y cubierto de químicos.

Las torturas tuvieron lugar en la casa de los Barahonas en el vecindario de Westchester en Miami.

El año pasado, la madre adoptiva de las víctimas, Carmen Barahona, de 69 años, se declaró culpable de asesinato en primer grado y cargos de abuso infantil agravado y cumplirá cadena perpetua a cambio de testificar contra su esposo.