Varios medios internacionales aseguran que Thomas C. Mann, un funcionario norteamericano, estaba convencido de que Fidel Castro estaba altamente involucrado en los planes para asesinar al presidente norteamericano John F. Kennedy, según los documentos desclasificados por la Administración Nacional de Archivos.

Mann, quien por aquellos años fungía como subsecretario de Estados para Asuntos Interamericanos, dijo que tenía «un presentimiento» de que Castro había pagado a Lee Harvey Pswald para cometer el magnicidio, ocurrido el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas.

“El archivo entregado a la Comisión por el Embajador Mann contiene declaraciones de opinión de él de que Oswald probablemente estuvo involucrado de una manera siniestra, especialmente por medio de un soborno, con la Embajada de Cuba en la Ciudad de México o con alguna otra agencia de Castro”, reflejan los documentos.

Sin embargo, hasta el momento ninguna evidencia apoya lo dicho por Mann, quien reforzó sus sospechas al ver a Oswald recibir dinero de manos de un sujeto de la Embajada de Cuba en México.


“Castro era el tipo de dictador que podría haber llevado a cabo este tipo de acciones despiadadas, ya sea a través de alguna esperanza de obtenerlo o simplemente como venganza”, expresan los documentos.