«Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso», expresó el gobierno cubano ante las nuevas medidas que Donald Trumo pretende implementar.

Asimismo, el discurso de Trump fue catalogado como «cargado de una retórica hostil» y «condenado al fracaso».

La Habana también consideró que el presidente de Estados Unidos quiere privar a la isla de recibir ingresos al prohibir los acuerdos comerciales con empresas vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. De igual manera señaló que el embargo solo «provoca daños y privaciones al pueblo cubano» y «constituye un innegable obstáculo al desarrollo» del país y de su economía.