Restringen en Cuba el acceso al dinero en efectivo a través de los cajeros automáticos e impone límites para su extracción en las sedes bancarias

El gobierno de Cuba ha puesto en práctica una normativa que limita significativamente la obtención de dinero en efectivo a través de los cajeros automáticos. La medida ha sido catalogada por los residentes de la isla como la «ley seca» del dinero circulante y ha generado disímiles quejas y mucho descontento entre ellos.

La nueva disposición, emitida por el Banco de Crédito y Comercio e implementada en principio solo en la provincia de Sancti Spíritus, establece la interrupción del suministro de billetes a los cajeros automáticos. De tal manera quienes deseen extraer dinero deberán dirigirse exclusivamente a las sedes bancarias, imponiéndose como límite la cifra de 5,000 pesos cubanos.


No obstante, según Martí Noticias, usuarios de distintos lugares del país han manifestado su gran insatisfacción debido a que en la realidad el límite fijado para la extracción es menor que el anunciado oficialmente.

En tal sentido, Adriano Castañeda, periodista independiente en Sancti Spíritus, señaló: «Hoy en el banco más grande de la ciudad solo había un cajero operativo y el límite era de apenas 1,500 pesos».

Lo cierto es que esta regulación ha contribuido de forma notable a empeorar la compleja situación de escasez de efectivo que ya existía en el país caribeño. En cuanto al tema, el activista cubano José Rolando Cásares, residente en Pinar del Río, expresó tajantemente: «El gobierno no tiene moneda, los bancos cubanos no tienen efectivo».

Las lamentables imágenes sobre las extensas filas, incluso en horas de la madrugada, y los testimonios de las demoras experimentadas con el fin de extraer dinero en efectivo han pasado a formar parte de la cotidianidad de los antillanos. Teresa Miranda, quien vive en Holguín, abordó también esta problemática, alegando: «Los jubilados se ponen allí a esperar para que les paguen, ni se sabe qué tiempo, y hoy tenían que pagarles y no les pagaron. Eso es sencillamente desastroso».

La notoria crisis de liquidez pone de relieve la incapacidad del régimen cubano de desarrollar acciones que tributen a la estabilización de la economía y que garanticen concretamente el flujo de dinero en efectivo. Al respecto Guillermo del Sol, residente en Villa Clara, indicó: «Como el Estado no produce nada, no vende nada, no tiene forma de que ese dinero regrese al banco».


A ello se suma la galopante inflación imperante en la isla y los valores desmesuradamente elevados del dólar y del euro en el mercado informal de divisas, los cuales superan los 370 pesos cubanos. La economista Martha Beatriz Roque explicó la cruda realidad económica de Cuba mediante las siguientes palabras: «No hay concordancia entre la inflación y el dinero que devengan los trabajadores y, como consecuencia, cada vez se empobrecen más».

Además de las múltiples carencias que enfrentan a diario los cubanos, cuyos salarios no les permiten satisfacer sus necesidades básicas, ahora tendrán que lidiar con los nocivos efectos de la crisis de liquidez para lograr tener en sus manos un poco de dinero que, si bien no les alcanza, les pertenece y les sirve para cubrir al menos alguna de estas necesidades.


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