Una autopsia confirmó que un hombre de San Petersburgo hallado muerto a principios de este mes murió luego de que su cigarro eléctrico explotó, quemándose más del 80 por ciento de su cuerpo.

El médico forense también descubrió que dos piezas del cigarro se convirtieron en proyectiles cuando el dispositivo explotó cerca de Tallmadge D’elia, de 38 años, el 5 de mayo. La boquilla del cigarro se encontró alojada en su cerebro, según la autopsia.

Los cigarros Vape son cigarrillos electrónicos que producen vapor que los usuarios inhalan. Son alimentados por batería y simulan la sensación de fumar, pero sin quemar tabaco.

Las explosiones que involucran cigarros vape no son comunes, pero los dispositivos defectuosos han sido objeto de algunos informes de prensa en los últimos años. El año pasado, un cigarro de vapor explotó en la cara de un hombre de Idaho, causando que se le cayeran siete dientes. La explosión fue tan poderosa que hizo añicos el lavamanos del hombre.


La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) recomienda que los fumadores no dejen los cargando durante la noche o que usen cargadores que no estén incluidos en la marca.