Según, los fabricantes de armas, incluido Remington, han visto caer sus ventas durante la presidencia de Donald Trump.


Remington es el fabricante de armas estadounidenses con más de dos siglos de historia, y ha sorprendido a todos presentando una moción de bancarrota.

La web de la Corte de Bancarrota de los Estados Unidos en Delaware presentó la medida, enumerando las presentaciones del capítulo 11 para los diversos negocios de Remington.

La compañía aún no ha hecho un anuncio oficial, y el sitio no incluyó detalles. Según Remington tenían un flujo de caja operativo negativo de 7.4 millones de dólares.

El pasado año, totalizaron 603.4 millones de dólares, un poco más del 30% que en 2016.


Al aparecer una nueva legislación de control de armas, las ventas generalmente aumentan.

Cuando comenzó este año, Remington planeaba reestructurar una deuda de 950 millones de dólares.

Aunque en febrero Remington anunció que esperaba deshacerse de 700 millones de dólares en una “reestructuración preempacada”, técnica que busca sacar a una empresa de la bancarrota rápidamente, y si en ese momento la firma aseguró que sus operaciones continuarían normalmente, sin verse afectadas, las cosas cambiaron.

Un día después de que miles de estudiantes de secundaria se manifestaran en Washington D.C. y otras ciudades de Estados Unidos, para exigir un mayor control de armas, Remington se declara en bancarrota.

Un tiroteo en Sandy Hook de 2012, habia tenido un impacto para el fabricante de armas más vetusto de EEUU, cuando el autor de esa masacre utilizó un rifle Bushmaster fabricado por Remington.

A raíz de ese incidente, una demanda colectiva contra la empresa todavía está en curso.

(Con información de Mundo Hispánico)