Luego de una travesía irregular de más de un año para llegar a Estados Unidos, una cubana ha podido reunirse con su madre en Miami.


Tras pasar 70 días en el centro de detención para inmigrantes, Taylor, en Texas, Yudisleidy Veldaguer habla con Martí Noticias.

“Siempre fui perseguida en Cuba, me acosaban, me detenían, después de que mi esposo salió fue peor la persecución, él se perdió, hoy todavía no sé nada de él”.

La cubana había salido de la Isla hacia Guyana, en diciembre de 2016, y el 12 de enero cuando el ex presidente Barack Obama derogó en los últimos días de su mandato la política pies secos-pies mojados, ella se encontraba en Colombia.

“Yo quería que la tierra se abriera, y me tragara, ese señor acabó con la vida de los cubanos, porque en Cuba no hay vida”, dijo Veldaguer en referencia a la decisión del ex mandatario estadounidense.


Junto a su amiga de la infancia Aliuska, cruzó diez fronteras, una difícil travesía de más de un año, hasta que se entregaron en la frontera de México con Estados Unidos.

Aliuska salió con parole a mediados de diciembre, pero Yudi no corrió la misma suerte. “Que mi oficial de asilo me llamó, fue el día que creo que volví a nacer, y me dijo que Cuba no me había aceptado, que me iban a liberar bajo supervisión, con la carta de deportación porque Cuba no me aceptaba”, dijo al reportero de Martí Noticias.

Un juez de migración le dictaminó una orden de deportación a la cubana, pero el Gobierno de la Isla no la acepta de vuelta.

Según relata dejó muchas compatriotas retenidas en Taylor. Ahora goza de libertad bajo supervisión, tiene que comparecer todos los meses en la Oficina Regional de Inmigración.

De su natal Manacas, recuerda lo más querido que dejó en Cuba, su pequeña hija, y dice: “Esto es por ella, y llegué, gracias a Dios”.

Su madre que lloraba desconsoladamente en diciembre de 2017, y que pedía como regalo de Navidad que su hija saliera del centro detención, ya la tiene con ella.Aunque Yudi enfrenta gran incertidumbre acerca de qué le puede deparar el futuro en Estados Unidos, con una orden de deportación, se muestra feliz de poder reunirse con su mamá de nuevo.

(Con información de Martí Noticias)