Aunque el mundo del arte despidió a Marc Andries Smit, una figura relevante que no desistió de alcanzar su sueño y a los 41 años, después de haberse consolidado como un hombre de negocios, decidió hacer lo que realmente le apasionanaba, su obra escultórica sigue presente en la memoria colectiva de la comunidad.

En una entrevista concedida a El Nuevo Herald en 1995, Smit, nacido en Cuba, reflexionó sobre su trayectoria y sobre su vida.

“Yo puedo ser bohemio hasta cierto punto, pero también tengo una responsabilidad muy seria. Me ha sido dado el talento para hacer algo, y lo voy a hacer”, cometaba a solo cuatro meses de haber comenzado su nueva profesión.

Y con esa premisa no defraudó a su comunidad. En la ciudad de Miami pueden apreciarse varios de sus trabajos, entre ellos destacan un busto de bronce del poeta y orador cubano José Martí en la Plaza de la Libertad de Coral Gables; el monumento al Padre Félix Varela en la Biblioteca Regional de West Dade en Coral Way; el memorial en bronce al profesor Richard Hausler en la Escuela de Derecho de la Universidad de Miami; y el bajorrelieve de la Diáspora en el Instituto San Carlos de Cayo Hueso.


A modo de homenaje, la obra de Smit servirá de base para una exposión que ya se encuentra abierta al público en Futurama, 1637 SW 8 St., Miami. Para más información, comuníquese al 305 407 1677.