Asamblea Nacional del Poder Popular, Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro (imagen tomada de La Prensa)

Una nota de prensa emitida este 7 de enero en Madrid, España, detalla que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) pidió al Parlamento Europeo, a Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos (OEA) el envío de observadores al referéndum del 24 de febrero en Cuba, dio a conocer CubaNet.


La solicitud del OCDH tiene como objetivo supervisar el proceso y evitar el fraude por parte del Gobierno cubano.

La misiva enviada al presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, y a los eurodiputados expone: «solicitamos que el Parlamento Europeo envíe una delegación de observación multipartidista a Cuba para estas fechas, para que supervisen el proceso y el régimen no tenga vía libre para modificar la voluntad popular».

Pese a que la Isla no forma parte de la OEA, una petición similar fue llevada a cabo por el secretario general de esa organización, Luis Almagro con el fin de que la región esté pendiente del proceso que se llevará a cabo en Cuba, y envíe observadores imparciales al país caribeño.

Ambas cartas concuerdan en que «el proceso de redacción y consulta de la nueva Constitución de la República de Cuba ha sido un proceso excluyente, concebido desde y por el Partido Comunista de Cuba (PCC), que ha redactado e impuesto su versión de la Ley que regirá el destino de la nación cubana», según nota de prensa.


El organismo con sede en Madrid ha decidido sumarse a otros grupos opositores cubanos que han lanzado la campaña #YoVotoNO en contra de la nueva Carta Magna que no representa a los cubanos, sino a la élite del Partido Comunista de Cuba (PCC), que pretende seguir siendo el único legal en la Isla.

El OCDH también vaticina un aumento de la represión contra los disidentes y la sociedad civil en Cuba, por parte del régimen, y añade en la carta al Parlamento Europeo, que espera que la conducta del Gobierno cubano «sea un elemento de peso a la hora de analizar si mantener o suspender el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación» con Cuba.

Asimismo exponen que la situación del referéndum «es una cuestión de derechos humanos», y piden a Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos «que inste a las autoridades cubanas a que los mismos sean respetados en todo momento, a todos.  Especialmente ahora, que el pueblo cubano está llamado a refrendar, o no, una propuesta que podría comprometer su futuro».

«Lamentablemente, el gobierno solamente concibe la opción por el SÍ, la cual impulsa desde las instituciones estatales. Bochornosamente, altas personalidades del régimen ya recriminan, algunos con tono denigrante y agresivo, que quienes piden el voto por el NO son contrarrevolucionarios al servicio de otra potencia, lo cual pone al votante por el NO en una situación de exclusión y riesgo», añaden en el texto.