El miércoles de esta semana quedó registrado un numeroso grupo de cubanos y venezolanos que cruzaron la frontera de México y Estados Unidos  por Piedras Negras.

Alrededor de unas 500 personas están felices tras haber llegado a suelo estadounidense después de la peligrosa travesía en la frontera que limita a México y a Estados Unidos por Piedras Negras.


 “Llegamos a la tierra de la libertad”, dijo uno de los que iban en el numeroso grupo que fue filmado por la cámara de un reportero local.

“¿Qué se siente, amigo?”, se escucha al reportero preguntar, recibiendo como respuesta: “Todo bien, feliz, feliz…”

En el numeroso grupo fundamentalmente de cubanos y venezolanos se encontraban algunos menores de edad, hicieron el cruce por la localidad de Piedras Negras, México hasta llegar a Eagle Pass, en Texas.

El corresponsal de la cadena Fox News, Bill Melugin, se refirió al grupo como como «uno de los más grandes» que se han visto, publicando fotos y videos aéreos en sus redes sociales del tránsito de los migrantes por un amplio terreno muy cerca de una carretera, desde donde los inmigrantes ilegales son conducidos por agentes federales hacia los ómnibus del gobierno.


Ese mismo día pero horas después arribó otro grupo de unas 150 personas más.

A pesar de las advertencias del peligro que corren los migrantes ilegales en el cruce de fronteras que limitan con Estados Unidos, no cesa el flujo de personas intentando llegar a tierra de libertad, fundamentalmente por la zona de Texas.

Alejandro Mayorkas, Secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, aclaró el pasado mes que los programas de deportación de migrantes continúan implementándose en la frontera con México, y pidió a los latinoamericanos evitar travesías peligrosas.

 «No emprendan un viaje tan peligroso solo para ser deportados», dijo el funcionario en entrevista con el medio Voz de América, advirtiendo que el Titulo 42(que permite la deportación alegando cuestiones sanitarias del COVID-19), continúa vigente.

“No deben arriesgar sus vidas solo para ser enviados de regreso”, dijo el jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector de Laredo, en Texas, Carl Landrum, agregando:

 “Cuando alguien decide cruzar ilegalmente la frontera, se expone al peligro de perder la vida al cruzar el río o de recorrer grandes millas a través de ranchos y zonas remotas en condiciones de calor extremo sin suficiente comida ni agua”, también dijo que los migrantes pueden ser “explotados por contrabandistas de personas que no tienen ninguna consideración por la vida humana. Simplemente ven a estas personas como una mercancía»