Diferentes estudios revelan que la persona promedio suele dormir entre siete y ocho horas por noche, existe un 1% de la población mundial que puede rendir bien con sólo la mitad de horas de sueño; entre ellos se encuentran figuras como el exmandatario estadounidense Barack Obama y el actual presidente Donald Trump.

Sin embargo, la barbadense estrella del pop, Rihanna comparte el mismo hábito que dichas figuras políticas.

Obama, el primer afroamericano que hizo historia al llegar a la Casa Blanca; Donald Trump, primero como empresario exitoso, y ahora actual presidente de Estados Unidos, y la intérprete de “Diamonds”, al parecer son personas que pasan poco tiempo en la cama, y prefieren vivir una vida activa.

“Solo duermo entre tres y cuatro horas por noche”, admitió recientemente Rihanna a la revista Vogue francesa, donde tuvo el honor de ser protagonista de tres distintas portadas de la publicación de moda, demostrando que no sólo es un referente si de música se trata, la cantante se ha convertido en una influencer que marca tendencias; y colabora con las principales firmas de la industria.


La artista también reveló a la revista que puede facturar millones de dólares mensuales, debido, a que entre otras cosas, no pasa más del tiempo que su cuerpo necesita en estado de reposo.

Si supones que estas personalidades que suelen dormir unas pocas horas cada noche, se debe a que padecen problemas de sueño o trastornos asociado al insomnio, no lo creas es un mito; la causa está en que su cuerpo no le pide descansar más tiempo, y esta rutina, les permite llevar adelante sus vidas con total normalidad; estar despierto a lo largo del día siendo eficientes y sin recurrir a grandes cantidades de café, como tenemos que hacer otros.

Tanto Obama, Rihanna y Trump pueden cumplir con sus obligaciones sin sentirse cansados durante el día o teniendo que recurrir a siestas para recuperar energías, simplemente no las necesitan, no es que las evadan.

Otras investigaciones recientes han sacado a la luz que aquellos que duermen períodos reducidos comparten una mutación genética que les impide poder dormir más de seis horas por noche.

Aunque otros expertos señalan, que no todo es color de rosa, esto les puede provocar un comportamiento obsesivo, con tintes nerviosos dado los altos niveles de actividad durante sus «raros» largos días, digamos los estudiosos advierten, a qué se exponen, no tiene por qué darse el caso.

Ahora es importante subrayar, que aquellas personas que sí necesitan dormir entre siete u ocho horas, no intenten cambiar su rutina, porque cada cuerpo es diferente, y no podemos exigirle más a nuestro organismo de lo que nos permite, si eres de los que duerme ocho horas, y crees que puedes dormir menos y vas a lograr ser más productivo, puedes toparte con el efecto contrario.

(Con información de Infobae)