Existe la posibilidad de que Eugenio Rolando Martínez, el cubanoamericano de Miami que fue topo de la CIA entre los ladrones de Watergate, haya sido también topo de la inteligencia cubana dentro de la CIA.


Cuando salió a la luz un artículo el mes pasado sobre un documento desclasificado recientemente que confirmaba que Martínez era un agente de la CIA, muchos cubanoamericanos recordaron que había tenido otro rol con relación a Cuba.

Mencionaron entonces que el afamado escritor exiliado Norberto Fuentes publicó un libro en 1999 diciendo que altos dirigentes cubanos consideraban a Martínez como agente de ellos dentro de la CIA.

Aunque Martínez inicialmente negó lo que decía el libro, el año pasado finalmente confirmó públicamente por primera vez que la mayoría de los detalles eran correctos –excepto la apreciación de que él era agente cubano.


Martínez compareció en un programa de televisión del presentador cubanoamericano Juan Manuel Cao (El espejo, América Tevé), y confirmó que sí fue a Cuba y se reunió con dirigentes cubanos, pero no porque fuera agente cubano, sino porque el viaje había sido autorizado por la CIA misma para recabar información sobre la isla.

Por otra parte, agregó Martínez, el entonces presidente Ronald Reagan le otorgó el perdón por el caso Watergate a consecuencia del riesgoso viaje a Cuba.