Proyecto icónico de Miami enfrenta nueva demanda por errores de diseño y concreto defectuoso

El ambicioso proyecto del Signature Bridge, una estructura emblemática que forma parte de la reconstrucción de la intersección entre las interestatales I-95, I-395 y la SR-836 en el centro de Miami, vuelve a estar en el centro de la polémica tras confirmarse serios **retrasos en su construcción, significativos sobrecostos y una demanda legal que podría revertir millones de dólares en pagos adicionales.

Iniciado con la promesa de revitalizar una de las zonas urbanas más congestionadas de la ciudad y de convertirse en un símbolo arquitectónico para Miami, el proyecto ahora proyecta una fecha de finalización no antes de 2029, casi una década más tarde de lo inicialmente previsto.


Problemas de diseño y materiales

La controversia estalló después de que el contratista principal, Archer Western–De Moya Joint Venture, presentara una demanda multimillonaria contra varias partes involucradas en el proyecto, incluyendo a firmas aseguradoras y a la empresa de ingeniería responsable del diseño.

En su demanda, el contratista alega que el diseño original del puente contenía errores fundamentales que no consideraban adecuadamente las cargas estructurales provocadas por los vientos fuertes característicos de la región, especialmente en condiciones de huracán. Según los demandantes, estos fallos obligaron a rediseñar partes importantes de la estructura, generando costos adicionales que no estaban presupuestados.

Además, se acusa que materiales defectuosos, en particular concreto de baja calidad, fueron incorporados en etapas cruciales de la construcción, lo que también habría obligado a demoler y reconstruir secciones completas.

Costos que se disparan

El proyecto, cuyo costo original rondaba aproximadamente $800 millones, ha visto cifras de inversión mucho más altas a medida que los contratiempos se acumulan. La demanda presentada por el contratista busca recuperar cerca de $405 millones en costos adicionales, una suma que ha prendido las alarmas entre funcionarios públicos y contribuyentes.

Hasta el momento, las partes acusadas han negado las afirmaciones de negligencia en el diseño y han señalado que muchos de los planos estaban en fases preliminares cuando fueron entregados al contratista. El caso podría tardar meses o incluso años en resolverse en los tribunales.


Impacto en la ciudad y en los conductores

Mientras continúan las disputas legales, los residentes y conductores de Miami sufren las consecuencias cotidianas de la construcción prolongada. Carriles cerrados, desvíos constantes y congestión se han vuelto parte de la rutina en una de las principales arterias de tráfico de la ciudad.

“Es frustrante ver cómo algo que se suponía que mejoraría nuestra movilidad se ha convertido en un dolor de cabeza diario”, dijo un conductor habitual que recorre la zona cada mañana. Las críticas también han llegado desde algunos líderes comunitarios que consideran que estos retrasos afectan no solo la calidad de vida, sino también la economía local.

¿Qué viene ahora?

Las autoridades de transporte estatales han reiterado que el proyecto sigue siendo una prioridad y que, a pesar de los desafíos, buscan completarlo con los más altos estándares de seguridad y calidad. Sin embargo, el desenlace de la batalla legal será clave para determinar quién absorberá los costos adicionales: si las compañías involucradas, los aseguradores o, en última instancia, los contribuyentes.

Con la fecha de entrega ahora fija en 2029, queda por verse si el Signature Bridge será recordado como el emblema arquitectónico prometido o como uno de los proyectos de infraestructura más problemáticos en la historia reciente de Miami.


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